Aceite de ajo
El aceite de ajo (Suàn Tóu Yóu蒜头油) es un ingrediente esencial en la cocina Teochew. El ajo frito, dorado y crujiente, se usa ampliamente en sopas, postres de verano, verduras al vapor o mariscos escalfados para realzar el sabor de un plato.

Puedes preparar tu propio aceite de ajo dorado y crujiente en casa en solo 10 minutos. Y he descubierto muchas otras formas únicas pero comunes de usarlo.
Lo mejor de este aceite no es su sabor, sino también su textura. Aporta un toque crujiente sutil tanto a la textura como al sabor. Mi forma favorita de usar aceite de ajo es con arroz de hojas verdes.
En chino, a este tipo de plato lo llamamos "菜饭", que significa arroz con verduras de hoja verde. El aceite aromatizado impregna cada grano de arroz, mientras que los trocitos de ajo crujiente aportan un toque a nuez que contrasta con la frescura y ternura de las verduras.
Por eso, cada bocado es reconfortante.
Paso a paso
El proceso es muy sencillo: picar el ajo, lavarlo y freírlo con aceite. Sin embargo, hay que controlar el fuego durante todo el proceso y saber cuándo dejar de calentar.
Utilizo ajo morado de un solo diente porque tiene un sabor más intenso. También puedes usar ajo común. Después de pelarlo, tritúralo en pulsos cortos hasta obtener una textura gruesa.
Ese residuo pegajoso hace que el ajo se apelmace y se queme fácilmente en el aceite caliente. Es entonces cuando el aceite de ajo se vuelve amargo. En una olla, agrega aceite y coloca el ajo antes de encender el fuego.
Luego, cocine a fuego lento a temperatura media. Inicialmente, a medida que se evapora la humedad restante, el aceite se enturbiará y desprenderá vapor.
Remueva constantemente durante este proceso para evitar que se peguen. A medida que continúa el calentamiento, el aceite se aclara y se forman burbujas grandes.
Baja el fuego y vigila con atención; cuando el ajo empiece a adquirir un color amarillo pálido, retíralo del fuego inmediatamente. A continuación, deja que el tiempo se enfríe.
Con el paso del tiempo, el aceite se suaviza y el ajo queda perfectamente crujiente. Cómo conservarlo: Una vez frío, transfiéralo a un recipiente hermético y guárdelo en el refrigerador hasta por una semana.
Ingredientes
- 2 tazas de dientes de ajo
- 1,5 tazas de aceite para cubrir el ajo.
Instrucciones
- Tras pelar la piel, pulse la batidora en ráfagas cortas para conseguir una textura gruesa.
- Enjuague el ajo bajo el grifo para eliminar la savia pegajosa y almidonada que se libera de las células rotas.
- En una olla, añade aceite y coloca el ajo antes de encender el fuego. Cocina a fuego medio. Al principio, a medida que se evapora la humedad restante, el aceite se enturbiará y chisporroteará. Remueve constantemente para evitar que se pegue.
- A medida que el aceite se calienta, se aclara y se forman burbujas grandes. Baja el fuego y observa con atención; cuando el ajo empiece a adquirir un color amarillo pálido, retíralo del fuego inmediatamente.
- Con el paso del tiempo, el aceite se suaviza y el ajo queda perfectamente crujiente. Transfiéralo a un recipiente hermético para su conservación.
- Quien: Suàn Tóu Yóu蒜头油