Marsala Sauce With Mavrodaphne Wine
Esta joya, una versión de inspiración griega de la clásica salsa Marsala, sustituye el Marsala siciliano por el dulce pero intenso vino griego Mavrodaphne y un equilibrado vino tinto seco.

- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 8 onzas de champiñones blancos en rodajas
- 1 cebolla pequeña (picada)
- 2 dientes de ajo (picados)
- 1 taza de vino mavrodaphne
- 1 taza de vino tinto seco
- 2 tazas de caldo de pollo
- 5 cucharadas de mantequilla
- ramitas de tomillo
- pimienta recién molida
- Vierta el caldo de pollo en una cacerola y déjelo hervir a fuego lento hasta que se reduzca a ¼ de su volumen original.
- Coloca una sartén a fuego medio-alto, añade el aceite de oliva y sofríe los champiñones hasta que estén dorados.
- Baja el fuego, añade la cebolla y sofríe hasta que se caramelice, durante unos 4 o 5 minutos; añade el ajo y remueve.
- Cuando el ajo esté fragante, agregue el mavrodaphne y el vino tinto seco, y cocine a fuego lento hasta que los líquidos se reduzcan a aproximadamente un tercio.
- Añade el caldo de pollo concentrado y continúa cocinando a fuego lento hasta que la salsa espese.
- Incorpora la mantequilla a la salsa.
- Añade el tomillo fresco y remueve. Sazona con sal y pimienta recién molida al gusto. Mantén la salsa caliente hasta el momento de servir.
¿El resultado? Unas setas dulces, ricas y con un toque terroso que se combinan a la perfección con el ajo y el tomillo.
Es elegante sin ser complicada, una salsa que parece de nivel profesional pero que es totalmente apta para cocineros caseros.
Por qué te encantará esta salsa de vino
- Esta salsa es mi interpretación griega de la clásica salsa marsala. Si bien la marsala tradicional se elabora con vino marsala siciliano y es más conocida por el pollo marsala, un plato italoamericano muy popular, la técnica siempre se ha centrado en equilibrar la riqueza, el dulzor y la profundidad.
- En esta versión, sustituyo el marsala siciliano por el dulce vino griego Mavrodaphne, al que añado un toque de vino tinto seco para equilibrar la salsa. La Mavrodaphne, una uva autóctona del Peloponeso y conocida principalmente por el Mavrodaphne de Patras, aporta un carácter profundo e intenso con notas de caramelo, frutos secos, café y chocolate.
- Estos sabores se combinan a la perfección con los champiñones, la mantequilla, el ajo, la cebolla y el caldo reducido, creando una salsa sedosa, sabrosa y ligeramente dulce. Conserva la esencia de una salsa estilo marsala, pero con un toque griego distintivo, ideal para acompañar un filete, pollo o una mesa festiva.
- Los champiñones son la base de la salsa. Le aportan un toque terroso y profundidad, absorbiendo toda la deliciosa mantequilla mientras se cocinan.
- Cebolla y ajo: estos ingredientes forman la base sabrosa de la salsa. La cebolla se ablanda y se vuelve dulce al cocinarse, mientras que el ajo aporta calidez y aroma.
- Vino Mavrodaphne: este vino dulce griego le da a la salsa su característico color oscuro y complejas notas de caramelo, frutos secos y especias.
- Vino tinto seco: se usa para equilibrar el dulzor de la Mavrodaphne y lograr una salsa rica pero no empalagosa. Siempre cocine con un vino que le gustaría beber.
- Caldo de pollo: aporta cuerpo y un sabor profundo. Si lo prefiere, también puede usar caldo de verduras.
- Aceite de oliva virgen extra: se utiliza para saltear y potenciar el sabor desde el primer paso.
- Mantequilla: se añade al final para darle riqueza y un acabado sedoso.
- Ramitas de tomillo fresco: me gusta añadir un par de ramitas justo al final para que el sabor se mantenga fresco y aromático. Una pizca de hojas de tomillo justo antes de servir queda deliciosa.
Paso 1: Vierta el caldo de pollo en una cacerola y déjelo hervir a fuego lento hasta que se reduzca a ¼ de su volumen original.
Paso 2: Coloca una sartén a fuego medio-alto, añade el aceite de oliva y sofríe los champiñones hasta que estén dorados. Paso 3: Baja el fuego, añade la cebolla y sofríela hasta que se caramelice, durante unos 4 o 5 minutos; añade el ajo y remueve. Paso 4: Cuando el ajo esté fragante, vierte el mavrodaphne y el vino tinto seco, y cocina a fuego lento hasta que los líquidos se reduzcan a un tercio de su volumen original.
Agregue el caldo de pollo concentrado y continúe cocinando a fuego lento hasta que la salsa espese. Paso 5: Incorpore la mantequilla a la salsa. Paso 6: Agregue el tomillo fresco y revuelva.
Sazona con sal y pimienta recién molida al gusto. Mantén la salsa caliente hasta el momento de servir. Esta salsa combina a la perfección con platos principales sencillos y con mucho sabor que le permiten lucirse.
- Pollo asado o a la plancha
- Chuletas de cerdo o estofado de cerdo
- Puré de patatas o arroz con mantequilla
- Verduras asadas, especialmente champiñones, zanahorias o coles de Bruselas.
También queda estupenda servida aparte como salsa para terminar los platos, dejando que los comensales la añadan a sus platos a su gusto.
- Preparación anticipada: La salsa se puede preparar con antelación y recalentar suavemente antes de servir.
- Refrigerar: Guarde las sobras en un recipiente hermético en el refrigerador por hasta 3 días.
- Recalentar: Calentar lentamente a fuego lento, removiendo suavemente para que la salsa quede suave.
Instrucciones
Esta receta rinde 2 tazas de salsa.
Notas
- Usa los champiñones que prefieras. Yo uso champiñones baby Bella, champiñones blancos y portobello. Todos funcionan de maravilla.
- Si prefiere una salsa más espesa, mezcle 1 cucharadita de maicena con una cucharada de la salsa o caldo. Una vez que la maicena se haya disuelto, incorpórela a la salsa.