Sweet Potato Gratin with Gruyère & Prosciutto
Este gratinado de batata es la guarnición perfecta para disfrutar en casa.

- 6 batatas medianas (cortadas en rodajas de 3 mm de grosor).
- 3 cucharadas de mantequilla (ablandada)
- 1,5 tazas de queso Graviera rallado (o queso Gruyère)
- cubetti de prosciutto de 4 oz
- 2 tazas de crema espesa
- 3 cucharadas de salvia fresca (picada) o dos cucharaditas de salvia seca.
- 1 cucharadita de nuez moscada molida
- 1 cucharada de hojas de tomillo fresco (o una cucharadita de tomillo seco)
- 3-4 dientes
- 4 dientes de ajo (picados)
- 3 huevos (ligeramente batidos)
- sal
- pimienta recién molida
- Precalentar el horno a 205 °C (400 °F).
- En una olla mediana, calienta a fuego lento la crema, unas hojas de salvia, clavos de olor, un par de ramitas de tomillo, ajo picado, nuez moscada molida y una pizca de sal. Cocina a fuego lento hasta que se reduzca un poco, aproximadamente 10 minutos. Cuando la crema esté lista, pásala por un colador para escurrir las ramitas de hierbas y los clavos de olor.
- En un bol grande, bate ligeramente los huevos. Vierte poco a poco la nata sobre los huevos, sin dejar de batir. Mezcla bien. Reserva.
- Engrasa con mantequilla una fuente para hornear o gratinador de 26,7 cm x 19 cm. Espolvorea queso rallado por todo el fondo de la fuente.
- Coloca una capa de batatas en la sartén, superponiéndolas ligeramente. Espolvorea una pizca de sal y pimienta recién molida sobre las batatas. Vierte 1⅓ de la mezcla de huevo y cubre las batatas con ½ taza de queso Gruyère y 1 cucharada de jamón serrano.
- Repita el proceso con otra capa de patatas, una pizca de sal, pimienta recién molida y ⅓ de la mezcla de huevo. Cubra de nuevo con ½ taza de queso Gruyère y 1 cucharada de jamón serrano.
- Coloca encima la última capa de patatas, una pizca de sal y pimienta recién molida, y el resto de la mezcla de huevo. Añade otra capa de 1/2 taza de queso Gruyère y 1 cucharada de jamón serrano en cubos. Cubre con papel de aluminio engrasado y hornea hasta que las patatas estén tiernas, unos 40 minutos.
- Retire el papel de aluminio, espolvoree la parte superior con el queso Gruyère rallado restante. Hornee hasta que esté bien dorado y burbujeante durante 25-30 minutos. Deje enfriar un poco el gratinado y sirva.
Capas de tiernas batatas, queso Graviera (o Gruyère) fundido y crujiente prosciutto se hornean juntas para crear una delicia irresistiblemente cremosa, sabrosa y ligeramente dulce. Es fácil de preparar, tiene un encanto rústico y es perfecta para cualquier mesa festiva.
Si eres fan de nuestro delicioso gratinado de batata, te encantarán nuestra tarta de higos con masa filo, nuestros aperitivos en copas de masa filo y nuestra col asada con beicon, pasas y ajo.
Por qué te encantará el gratinado de batata
Un festín griego para las fiestas presenta 15 exquisitas recetas diseñadas para una mesa que transmite lujo y calidez. Desde pavo asado con mantequilla de hierbas y un rico estofado de cerdo con frutas de invierno hasta patatas doradas al limón y pasteles bañados en almíbar, cada plato celebra la tradición griega, la sencillez y la alegría de compartir.
- Batatas – Usa la variedad que prefieras. Mezclar batatas rojas y moradas crea un plato precioso y colorido que luce espectacular en la mesa.
- Queso Graviera (o Gruyère): Este queso, con un ligero sabor a nuez y un toque dulce, se funde maravillosamente entre las capas. Si encuentras Graviera griega, pruébala; es una deliciosa versión cretense del Gruyère.
- Cubetas de prosciutto: Estos cubos pequeños y gruesos de prosciutto son perfectos para este gratinado y te ahorran el trabajo de cortar lonchas finas. Son fáciles de encontrar en la mayoría de los supermercados. También puedes sustituirlo por panceta o beicon para conseguir un sabor similar.
- Mantequilla: yo prefiero la mantequilla con sal para darle más sabor, pero puedes usar la que más te guste.
- Nata espesa: rica y untuosa, une las capas. Para una versión más ligera, sustitúyala por leche entera o mitad nata y mitad leche.
- Huevos: frescos, orgánicos y de gallinas camperas si es posible; siempre merece la pena por su sabor y textura.
- Salvia y tomillo frescos: hierbas clásicas navideñas que le dan al gratinado un toque cálido y aromático. Si lo prefieres, también puedes usar hierbas secas.
- Clavo y nuez moscada molida: estas especias que aportan calidez añaden un dulzor sutil que hace que la mezcla de crema huela a natillas navideñas.
- Ajo: solo un toque le da profundidad y redondea los sabores.
- Sal marina y pimienta recién molida: imprescindibles para equilibrar el dulzor de las patatas y la riqueza del queso.
Las medidas e instrucciones detalladas se encuentran en la tarjeta de la receta, al final de la página.
- Precalienta el horno a 200 °C (400 °F). En una cacerola mediana, mezcla la crema, unas hojas de salvia, clavos de olor, ramitas de tomillo, ajo picado, nuez moscada molida y una pizca de sal marina. Calienta a fuego lento durante unos 10 minutos, hasta que se reduzca ligeramente y desprenda un aroma agradable. Cuela la mezcla con un colador fino para retirar las hierbas y los clavos de olor.
- En un bol grande, bate ligeramente los huevos. Vierte poco a poco la nata tibia sin dejar de batir para que los huevos no se cuajen. Mezcla bien y reserva.
- Unta generosamente con mantequilla una fuente para hornear (de aproximadamente 26,5 cm x 19 cm). Espolvorea un poco de queso Graviera rallado en el fondo para crear una base sabrosa. (Imagen 1)
- Coloca las batatas en capas: Extiende una capa de batatas cortadas en rodajas finas, ligeramente superpuestas. Sazona con una pizca de sal y pimienta recién molida. Vierte un tercio de la mezcla de crema y huevo, y luego espolvorea un tercio de taza de queso Graviera y una cucharada de prosciutto en cubos por encima. (imagen 2)
- Repita el proceso de capas, añadiendo patatas, condimentos, la mezcla de crema, el queso y el jamón serrano dos veces más, finalizando con la última capa de patatas, la mezcla de crema restante y los demás ingredientes. (imágenes 3-4)
- Cubre el plato con una hoja de papel de aluminio untada con mantequilla y hornea durante unos 40 minutos, hasta que las patatas estén tiernas al pincharlas con un cuchillo.
- Retire el papel de aluminio, espolvoree la parte superior con la salsa Graviera restante y hornee sin tapar durante otros 25-30 minutos, hasta que el gratinado esté dorado y burbujeante.
- Cortar uniformemente: Utilice una mandolina o un cuchillo afilado para cortar las batatas en rodajas uniformes; esto garantiza que se cocinen de manera uniforme y queden bien dispuestas en capas.
- Calienta la nata suavemente: no dejes que hierva demasiado; una cocción a fuego lento ayuda a que las hierbas se impregnen y a que la nata quede sedosa.
- Gruyère vs. Graviera: Si encuentras queso Graviera griego, ¡pruébalo! Le aporta un distintivo sabor a nuez y un toque de autenticidad griega.
- Preparación anticipada: Prepare el gratinado unas horas antes de hornearlo. Cúbralo y refrigérelo, luego hornéelo justo antes de servir.
- Para una superficie más crujiente: gratine durante 2-3 minutos al final, pero vigílelo para que no se queme.
- Déjelo reposar: Déjelo reposar de 10 a 15 minutos después de hornearlo. Esto permite que la crema pastelera cuaje y facilita servirlo.
Este gratinado de batata es una guarnición estupenda tanto para cenas cotidianas como para ocasiones especiales. Es rico, aromático y combina a la perfección con carnes asadas y ensaladas frescas.
- Platos principales navideños: Sírvalos junto con pavo asado con mantequilla de hierbas, estofado de cerdo o pierna de cordero asada para una mesa navideña espectacular.
- Combinaciones sencillas: También marida bien con brochetas de pollo a la parrilla, salmón al horno o una ensalada verde crujiente con vinagreta de limón para una comida más ligera.
- Para untar vegetariano: sustituya el jamón serrano por una versión sin carne y acompáñelo con verduras asadas o una sustanciosa ensalada de lentejas.
- Incorpóralo a un festín al estilo griego: añade maroulosalata, patatas griegas al limón y una sabrosa tarta de queso (tiropita) para crear un menú mediterráneo completo.
- Refrigerar: Guarde las sobras en un recipiente hermético en el refrigerador por hasta 3 días.
- Para recalentar: Caliente las porciones individuales en el microondas o recaliente el plato completo en un horno a 175 °C (350 °F), cubierto con papel de aluminio, hasta que esté bien caliente (aproximadamente 20 minutos).
- Para evitar que se seque: añada un chorrito de leche o nata antes de recalentarlo para recuperar su textura cremosa.
- No es ideal para congelar: la crema pastelera y el queso pueden separarse una vez descongelados, por lo que este gratinado se disfruta mejor recién hecho o consumido en pocos días.
Equipo
- Molde para hornear o fuente para gratinar de 26,7 cm x 19 cm.