Chinese Turnip Cake (Lo Bak Go, 萝卜糕)
El pastel de nabo, una popular exquisitez del dim sum, destaca por su aroma, su sabor umami y su textura suave y pegajosa.

- 2 cucharadas de camarones secos (ver nota 1)
- 3 setas shiitake
- 800 g de rábano daikon (1,7 libras, ver nota 2)
- 1 cucharada de aceite de cocina neutro
- 50 g de chalotas o cebolla (1,7 oz)
- 2 salchichas chinas
- 1 cucharada de salsa de ostras
- ¼ cucharadita de pimienta blanca molida
- 160 g de harina de arroz (5,6 oz)
- 50 g de almidón de maíz o almidón de tapioca (1,7 oz)
- Aceite de cocina neutro (para freír)
- Semillas de sésamo tostadas
- Cebolletas finamente picadas
- Salsa de soja dulce (ver nota 3)
- Aceite de chile casero (opcional)
- Enjuague los camarones secos y los hongos shiitake secos. Remójelos en aproximadamente 400 ml de agua durante toda la noche o al menos 3 horas.
- Pela el rábano y luego rállalo con un rallador manual o en un procesador de alimentos.
- Coloca el rábano rallado en un wok o cacerola. Vierte el agua en la que remojaste los camarones y los champiñones secos (desecha los restos sólidos del fondo). Deja que hierva y luego cocina a fuego lento durante unos 5 minutos, hasta que el rábano se ablande.
- Coloca un colador sobre un recipiente y escurre el rábano. Exprime para extraer la mayor cantidad de líquido posible. Deja enfriar el líquido para usarlo más tarde.
- Mientras esperas a que se cocine el rábano, pica en trozos muy pequeños las gambas secas, los champiñones, las chalotas y la salchicha china.
- Añade aceite al wok/olla (limpio y seco). A fuego medio, fríe las chalotas hasta que estén doradas. Agrega la salchicha china y fríe hasta que suelte algo de grasa. Incorpora los camarones secos y los champiñones. Fríe durante un minuto más.
- Apague el fuego. Añada el rábano escurrido, la salsa de ostras y la pimienta blanca. Mezcle bien.
- Mide 400 ml del líquido en el que se cocinó el rábano. Si no es suficiente, añade agua a temperatura ambiente (asegúrate de que el líquido ya no esté caliente). Agrega la harina de arroz y la maicena. Mezcla hasta que se disuelvan por completo.
- Viértelo en la mezcla de rábanos. Remueve muy bien y luego pon el fuego a temperatura baja. Remueve constantemente hasta que el líquido se solidifique. Retira del fuego.
- Engrasa con aceite un molde para pasteles o un recipiente de vidrio (yo uso un molde redondo de 20 cm). Vierte la mezcla de rábano. Alisa la superficie con una espátula.
- Coloca el recipiente en una vaporera. Cocina al vapor a fuego medio-bajo durante 50 minutos. Recuerda comprobar el nivel de agua a la mitad del tiempo. Si es necesario, añade agua caliente.
- Saca el pastel de la vaporera. Déjalo enfriar naturalmente dentro del molde/recipiente.
- Retire con cuidado el pastel del molde/recipiente. Corte la porción que desee servir ese día.
- Córtalo en rodajas de 1 a 1,5 cm de grosor. Fríelo en una sartén a fuego medio con un poco de aceite hasta que ambos lados se doren.
- Sírvelo con semillas de sésamo, cebolletas picadas finamente y salsa de soja dulce. Si quieres darle un toque picante, añade un chorrito de aceite de chile casero.
- Puedes guardar el pastel sobrante en el refrigerador hasta por tres días.
- También se congela bien. Córtalo en rodajas. Extiéndelas sobre una bandeja forrada con papel vegetal. Congélalas hasta que estén completamente congeladas. Transfiérelas a un recipiente o bolsa hermética. Congélalas hasta por dos meses.
- Freír de la forma habitual (a fuego lento) sin descongelar.
¡Sigue mi receta y mi video tutorial para prepararlo fácilmente en casa!
¿Qué es el pastel de nabo chino?
El pastel de nabo, conocido como Lo Bak Go en cantonés y Luo Bo Gao/萝卜糕 en mandarín, es un plato clásico de dim sum que se suele servir en los restaurantes Yum Cha cantoneses.
Para aquellos que no lo hayan probado ni cocinado ellos mismos, me gustaría aclarar cierta confusión causada por la traducción popular al inglés de su nombre.
- El pastel de nabo no se elabora con nabo, sino con daikon, un tipo de rábano de invierno muy utilizado en la cocina asiática. También se le conoce como rábano blanco, rábano chino o mooli.
- El pastel de nabo no es propiamente un pastel, ya que no es dulce ni horneado. En cambio, tiene un sabor aromático y salado, y se cuece al vapor hasta obtener una forma redonda, cuadrada o rectangular. Para servirlo, se fríe en rodajas y suele acompañarse de una salsa salada.
Junto con el Har Gow, el Cheung Fun y el Siu Mai, el pastel de nabo es uno de los platos de dim sum más pedidos. Además, muchas familias chinas lo preparan en casa para ocasiones festivas como el Año Nuevo Chino y otras reuniones importantes.
¿Qué ingredientes necesitas?
Aquí están los ingredientes que necesitarías para hacer un auténtico pastel de nabo. Los clasifico en tres grupos:
Los ingredientes estrella: Como ya expliqué en la sección anterior, para el pastel de nabo chino se necesita rábano daikon en lugar de nabo común.
Elige los rábanos que tengan una superficie lisa y una textura firme. Evita los arrugados y ligeros, ya que no están lo suficientemente frescos (su pulpa suele ser menos densa y su sabor carece de dulzura y acidez).
Los ingredientes sabrosos y salados: se pican finamente y se mezclan con el rábano para aportar sabores sabrosos, umami y aromáticos.
- La salchicha china (Lap Cheong/腊肠) es un tipo de salchicha seca y dura hecha de cerdo que suele venir en envases de plástico. Se puede sustituir por panceta de cerdo curada cantonesa (Lap Yuk/腊肉) o cerdo a la barbacoa (Char Siu/叉烧).
- Las gambas secas (Xia Mi/虾米) ofrecen un delicioso sabor umami. Es necesario remojarlas previamente. La receta tradicional de pastel de nabo también incluye vieiras secas, que aportan un sabor similar. Puedes usar ambas o solo una de ellas (la cantidad total se mantiene igual).
- Champiñones shiitake secos. También necesitan ser rehidratados. Tenga en cuenta que no se recomienda el uso de champiñones shiitake frescos.
- Chalota o cebolla.
- Salsa de ostras y pimienta blanca. No hace falta añadir sal, ya que la salchicha y las gambas son bastante saladas.
Los ingredientes ricos en almidón: la harina de arroz (粘米粉) y la fécula de maíz se utilizan para ayudar a combinar todos los ingredientes sueltos y formar un pastel que no se deshaga.
También contribuyen a la textura elástica del pastel.
Resumen del procedimiento de cocción
Con todos los ingredientes a mano, hablemos de la secuencia y los métodos necesarios para convertirlos en un delicioso pastel de nabo.
Aquí les presento un resumen antes de brindarles instrucciones detalladas sobre cada paso.
- Cocine el rábano daikon rallado en agua hasta que se ablande.
- Fría las chalotas, la salchicha china, los camarones secos y los champiñones, y luego mézclelos con el rábano escurrido.
- Mezcla la harina de arroz y la maicena con el agua de los rábanos reservada en el primer paso. Añade la mezcla a los rábanos y calienta hasta que espese.
- Cueza la mezcla al vapor en un recipiente durante 50 minutos y luego déjela enfriar.
- Fríe las porciones de pastel en un poco de aceite y sírvelas con una salsa.
Paso 1: Cocinar el rábano daikon Primero, pela el rábano con un pelador de verduras.
Luego, rállalo de una de estas tres maneras: con un rallador manual (de agujeros grandes), en un procesador de alimentos o simplemente córtalo en tiras finas con un cuchillo. Cocina el rábano rallado con un poco de líquido hasta que se ablande.
Podrías usar solo agua, pero tengo un truco para que el pastel quede más sabroso: como mencioné antes, los camarones secos y los champiñones shiitake deben rehidratarse previamente. No tires el agua en la que se remojaron. En su lugar, úsala para cocinar el rábano.
Marca una gran diferencia en el sabor. Después de cocer a fuego lento durante unos 5 minutos, el rábano se ablanda y verás que ha soltado algo de líquido.
Escurre muy bien el rábano con un colador. De nuevo, no deseches el líquido sabroso, que se mezclará más tarde con los ingredientes ricos en almidón. Paso 2: Fríe los trozos sabrosos y salados.
Mientras esperas a que se cocine el rábano, pica finamente todos los ingredientes sabrosos y salados: salchicha china, chalotas, camarones secos y champiñones. Si tienes un procesador de alimentos, úsalo, ya que lleva bastante tiempo.
Recuerda cortar la salchicha en rodajas finas antes de añadirla a la procesadora, ya que es difícil picarla en trozos. En un poco de aceite, fríe primero las chalotas hasta que estén doradas. Añade la salchicha china y fríe hasta que suelte algo de grasa.
Agregue los camarones y los champiñones. Fría por un minuto más. Luego apague el fuego (esto es muy importante).
Agregue el rábano cocido, la salsa de ostras y la pimienta blanca molida. Revuelva bien para distribuir uniformemente todos los ingredientes. Paso 3: Agregue los ingredientes con almidón.
A estas alturas, el líquido (en el que se cocinó el rábano) ya debería estar lo suficientemente frío como para mezclarlo con la harina de arroz y la maicena. Es fundamental no añadir los ingredientes con almidón al líquido caliente (no importa si está tibio).
De lo contrario, obtendrás una masa pegajosa difícil de mezclar con el rábano. Una vez que el almidón se haya disuelto por completo, viértelo sobre el rábano.
Mezcla bien y vuelve a encender el fuego a temperatura baja. Remueve constantemente mientras se calienta.
Pronto verás cómo el líquido desaparece y la mezcla se convierte en un bloque bastante sólido. Paso 4: Cocina el pastel al vapor.
Para la mezcla de rábano utilizo un molde redondo de 20 cm. Un recipiente cuadrado o rectangular también funciona bien (o se pueden usar dos pequeños).
No olvides engrasarla con una fina capa de aceite antes de verter la mezcla de rábano. Alisa la superficie con una espátula.
Para cocinar al vapor, puedes colocar el recipiente sobre una rejilla para vapor o dentro de una cesta para vapor, como hago yo. Deja cocinar al vapor durante 50 minutos.
Es posible que tengas que rellenar el agua si se seca. Así que pon una alarma para que te acuerde de comprobar el nivel del agua a mitad del proceso.
Tras la cocción al vapor, el pastel adquiere un aspecto más transparente. No te preocupes si la superficie está un poco húmeda; se secará pronto.
Déjelo enfriar naturalmente dentro del recipiente. Paso 5: Fría en sartén y sirva.
Una vez que el pastel esté completamente frío, corta la porción que quieras servir ese día. Córtala en trozos rectangulares de 1 a 1,5 cm de grosor.
Calienta un poco de aceite en una sartén. Coloca los trozos de pastel y fríelos hasta que ambos lados estén dorados.
¡Ahora es el momento de servir tu pastel de nabo casero! Para esta parte, puedes improvisar sin seguir ninguna receta.
Disfrútalo solo o con la salsa que prefieras para darle un toque extra de sabor. Aquí tienes mis acompañamientos favoritos:
- Semillas de sésamo tostadas
- Cebolletas finamente picadas
- salsa de soja dulce al estilo cantonés
- Aceite de chile casero
Si tienes problemas para conseguir salsa de soja dulce, ¡prepárala tú mismo! En una cacerola, calienta salsa de soja clara, salsa de soja oscura, salsa de ostras, azúcar y agua (en una proporción de 1:1:1:2:2) hasta que el azúcar se disuelva por completo.
Cómo conservar las sobras
Con la cantidad sugerida en mi receta, tu pastel de nabo daría para unas 8 porciones (no tiene sentido hacer uno pequeño después de tanto esfuerzo, ¿verdad?).
La buena noticia es que se congela bien y se puede freír en sartén sin descongelar. Esto es lo que debes hacer:
- Corta el pastel de nabo sobrante en porciones para servir.
- Colóquelas extendidas sobre una bandeja forrada con papel pergamino.
- Manténgalos en el congelador hasta que se congelen.
- Transfiera a un recipiente o bolsa hermética. Conserve en el congelador hasta por dos meses.