Aquí te mostramos la mejor manera de almacenar tomates para que se mantengan frescos.
Sobre todo cuando están de temporada, la variedad de tomates que se pueden encontrar va desde las robustas y deliciosas variedades tradicionales hasta los pequeños tomates cherry que se encuentran en envases en el supermercado.

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- Analicemos cómo conservar los tomates y cuándo conviene refrigerarlos en lugar de dejarlos a temperatura ambiente.
- ¿Cuándo se deben refrigerar los tomates?
Pero baste decir que todos los tomates están en su mejor momento cuando están firmes, con una piel ligeramente crujiente y una textura ligeramente elástica, sin estar blandos. Si alguna vez te has preguntado cuál es la mejor manera de conservar los tomates, probablemente ya te hayas planteado esta pregunta: ¿Refrigerar un tomate prolonga su vida útil o hace que se vuelva harinoso e insípido?
Un tomate perfectamente maduro marca la diferencia, ya sea que estés eligiendo los mejores tomates para salsa casera o preparando un pastel de tomate. Hablemos de cómo conservar los tomates y cuándo refrigerarlos en lugar de dejarlos a temperatura ambiente.
Porque si bien un método es muy superior al otro, hay ocasiones en las que conviene variar. De esta manera, independientemente de las recetas con tomate que planees probar, siempre obtendrás tomates que no queden harinosos ni insípidos.
La mejor manera de conservar los tomates
La solución más sencilla es dejar los tomates sobre la encimera a temperatura ambiente, dejando que la naturaleza siga su curso.
Si cultivas tomates en casa, ya sabes que la fruta seguirá madurando y envejeciendo. Por lo tanto, solo desarrollarán todo su sabor cuando se dejen a un lado y al aire libre.
Consejo adicional: Guarda los tomates con el tallo hacia abajo para evitar que pierdan humedad. La humedad se escapa de los tomates por el extremo del tallo, mientras que la piel ayuda a retenerla.
La razón por la que la refrigeración no es la solución es que altera el sabor y la textura de los tomates. Impide su maduración, por lo que adquieren un sabor insípido.
Además, la baja temperatura del refrigerador puede dañar las membranas celulares y afectar la textura, por lo que los tomates pueden tener una textura harinosa después de un almacenamiento prolongado en frío. ¿Cuándo se deben refrigerar los tomates? Aquí es donde el refrigerador resulta útil: si un tomate está en su punto óptimo de maduración y no piensas usarlo para la cena ese día, guárdalo en el refrigerador, donde el frío ralentizará su envejecimiento y evitará que se eche a perder prematuramente.
Además, un tomate refrigerado siempre debe dejarse reposar a temperatura ambiente para que su sabor y textura naturales se desarrollen plenamente. Y para que lo tengas en cuenta, recuerda que nunca debes refrigerar un tomate verde.
Esto impide que el tomate madure incluso después de haber estado a temperatura ambiente. Por lo tanto, solo conviene refrigerar los tomates cuando están en su punto óptimo de maduración, y eso solo para ganar tiempo y poder comerlos cuando uno esté listo.
¿Cómo se conservan los tomates cortados? Guarde un tomate cortado con el lado cortado cubierto, envuélvalo bien con film transparente y refrigérelo.
No te olvides de que un tomate cortado empieza a deteriorarse inmediatamente. Se conservará bien durante uno o dos días, pero no mucho más.