El alchermes, el licor rojo que da identidad a los postres italianos
En la repostería italiana, el alchermes da color y sabor a postres que hoy son símbolos regionales, aunque su sabor no siempre agrada a todos.
La más famosa es la zuppa inglese, un postre popular en toda la Italia central, especialmente en Emilia-Romaña, Toscana y Marcas. Aquí, el alchermes no es un detalle, sino el ingrediente principal: bizcochos de soletilla o discos de bizcocho se empapan en el licor y forman capas alternas de rojo brillante y crema pastelera.
Otro postre típico de Alchermes es el zuccotto fiorentino, una antigua tradición toscana: un bizcocho con forma de cúpula relleno de crema y cubierto de chocolate. En esta receta, el licor rojo desempeña un papel fundamental: suaviza la base y le aporta sabor.
En Romaña y algunas zonas de Las Marcas, es imposible hablar de melocotones dulces sin mencionar los alchermes. Se trata de pequeños panecillos de masa madre, empapados en licor y rellenos de crema o chocolate. En ellos, el color juega un papel fundamental, ya que imita la textura aterciopelada de la fruta.
En la Toscana, también se encuentra en los cantuccini suaves con alchermes, en las galletas nupciales y en algunas variantes de charlotte y arroz con leche. En Nápoles, el licor se utilizaba tradicionalmente para aromatizar los sospiri y bocconotti.
La lista podría continuar, pero hay un denominador común: sin Alchermes, estos postres perderían no solo parte de su sabor, sino también su identidad histórica y visual. Este licor rojo no es solo un ingrediente, sino un rasgo distintivo que ha acompañado la cultura culinaria italiana durante siglos.
