Cómo usar Génépy en cócteles
Hace apenas cinco años, el génépy (o genepi, como se le conoce más comúnmente en Italia) era prácticamente desconocido fuera de su Europa natal.
El Génépy no es tan dulce como el Chartreuse amarillo, ni tan dominante como el verde, y aporta una refrescante complejidad a todo tipo de cócteles, desde Margaritas hasta Whiskey Sours y White Negronis. En el Petrichor, Nikki Irvine utiliza el génépy para plasmar el aroma terroso de la lluvia en una bebida, mientras que Toby Maloney describe el Swiss Kiss, que combina ginebra, génépy, zumo de limón y un toque de absenta, como «tan elegante y sofisticado como un diplomático suizo en una fiesta de espías».
En el ABV de San Francisco, los camareros suelen beber génépy bien frío con unas gotas de amargo de Angostura. Allí, Ryan Fitzgerald lo mezcló en el High Altitude Highball, un cóctel elaborado con whisky japonés, concretamente Hakushu, génépy y agua con gas. «Tanto el Hakushu como el génépy provienen de zonas montañosas, y ambos están influenciados por la región de donde proceden», afirma.
Finalmente, este ingrediente alpino combina a la perfección con sabores reconfortantes y acogedores como el café y el cacao. «Uno de mis usos favoritos del génépy es como edulcorante para la nata», comenta Troy Sidle, antiguo barman del Pouring Ribbons de Nueva York. En el Strong Start, mezcla ambos ingredientes con una pizca de sal para obtener una espuma aromática que corona el café con ron. Ryan Maybee, por su parte, combina nata y licor de café con licor, crema de cacao y absenta para el Génépy Suisse. Esta bebida de inspiración invernal evoca un moca sofisticado y elegante. «Las cualidades más dulces del cacao y el café se combinan maravillosamente con la absenta, y funcionan igual de bien con el génépy», afirma.
