Helado de tarta de queso con fresas
Nuestra tarta de queso con fresas es una verdadera obra maestra del arte de la repostería.
Derrite la mantequilla. Tritura las galletas hasta convertirlas en migas finas. Añade la mantequilla y remueve. Vierte la mezcla en un molde cuadrado de 15 cm. Presiona firmemente. Congela durante 10 minutos.
Bate el queso crema con la nata, el azúcar, el extracto de vainilla y el zumo de limón hasta obtener una mezcla esponjosa y firme. Extiende la mezcla sobre la base de galletas y alísala. Congela durante 3 horas. Corta en cubos pequeños con un cuchillo afilado. Vuelve a congelar.
Mientras se congela el pastel de queso, prepara el relleno de fresa. Corta las fresas en trozos pequeños y colócalas en una cacerola. Agrega el azúcar y el jugo de limón. Deja reposar durante 15 minutos. Añade la maicena. Lleva a ebullición, revolviendo constantemente. Cocina a fuego lento durante 1 o 2 minutos, hasta que espese. Vierte en un bol. Cubre con film transparente, presionando bien. Refrigera por completo.
Para el helado, coloque el queso crema frío, la crema de leche y la crema agria en un tazón para batidora. Agregue el azúcar, el extracto de vainilla, la sal, el jugo de limón y la ralladura. Bata a alta velocidad hasta obtener una mezcla suave y esponjosa.
Coloca la mitad de la crema en un recipiente, cúbrela con la mitad de los cubos de tarta de queso y la mitad del relleno de fresa. Remueve suavemente con el mango de una cuchara de madera. Repite las capas. Congela durante al menos 6 horas.
Nuestra tarta de queso con fresas es una auténtica obra maestra de la repostería. Piero Francescato, pastelero del restaurante Il Pittore en Moscú, compartió la receta con nosotros. La probamos y, la verdad, ¡fue todo un éxito! Cabe destacar que esta tarta de queso es ligeramente diferente a las demás, para mejor, por supuesto. En primer lugar, se elabora con una base de bizcocho, no con la típica masa fina tipo galleta de mantequilla. En segundo lugar, el relleno de queso crema incluye pasas, lo que transforma por completo el sabor y la textura del postre. Por cierto, el autor de la receta recomienda preparar la tarta de queso con fresas el día anterior: tras pasar la noche en la nevera, ¡este delicioso postre se vuelve simplemente mágico!
En los últimos cien años, muchos platos hasta entonces desconocidos se han hecho famosos. Algunos se han convertido en clásicos en un país en particular, mientras que otros han alcanzado fama internacional. Aquí les presentamos solo cinco de ellos, ¡pero qué platos tan famosos!
