La era del ultra-añejo redefine el lujo líquido
Hubo un tiempo en que un whisky de 30 años o un coñac de 50 era casi un unicornio: algo de lo que se oía hablar, que rara vez se veía y que casi nunca se probaba.
Hubo un tiempo en que un whisky de 30 años o un coñac de 50 era casi un unicornio: algo de lo que se oía hablar, que rara vez se veía y que casi nunca se probaba. En 2026, el ultra-añejo se ha convertido en una de las monedas de cambio del lujo: casas que antes topaban en 21 o 25 años lanzan hoy con regularidad embotellados de 30 o 40 años, y a veces más. Las cifras del mercado explican el fenómeno: el segmento global de whisky de lujo se valoró en unos 18.200 millones de euros en 2023 y se proyecta que alcance cerca de 38.600 millones para 2032, impulsado por el aumento de grandes patrimonios y la demanda de botellas raras y añejas.
