Aquí te explicamos por qué tus pepinos tienen un sabor amargo (y qué puedes hacer al respecto)
Frescos, refrescantes, crujientes: los pepinos son una de esas verduras que se pueden disfrutar durante todo el año.

Puedes cortarlos en rodajas para ensaladas verdes fáciles, convertirlos en encurtidos o usarlos en infinidad de recetas con pepino. Siempre que sepas cómo escurrir y almacenar los pepinos, estarán listos para usar en cualquier plato que decidas preparar.
En la mayoría de los casos, los pepinos están en buen estado tal cual, ya sean cultivados por uno mismo o comprados en la tienda. Pero vale la pena probar una rodaja antes de añadirlos a tu receta.
¡Eso se debe a que a veces los pepinos pueden tener un sabor amargo! Y una vez que los agregas a algo, es difícil quitarlos.
Así que, probar un bocado primero ayudará a evitar el problema. Luego, si el pepino tiene un sabor extraño, ¡no te preocupes!
Una vez que sepas cómo hacer que los pepinos sean menos amargos, evitarás tener que tirarlos todos a la basura. De hecho, hay un truco sencillo que puedes probar, además de otras sugerencias igual de fáciles.
Sigue leyendo para obtener más información sobre cómo eliminar el amargor de los pepinos.
¿Por qué los pepinos tienen sabor amargo?
Si siempre te has preguntado por qué los pepinos tienen un sabor amargo, se debe a las cucurbitacinas. Estos compuestos amargos se concentran cuando las plantas de pepino sufren estrés por sequía o temperaturas extremas, y se acumulan principalmente en la piel.
Si bien es prácticamente imposible prevenirlo en los pepinos comprados en la tienda, sí se puede prevenir en los que se cultivan en el jardín. Asegúrese de regar las plantas con regularidad y proporcionarles sombra durante los días más calurosos para evitar que sufran estrés.
Cómo hacer que los pepinos sean menos amargos
Existe un truco sencillo para extraer la cucurbitacina y conseguir que los pepinos sean menos amargos.
Simplemente corta una rodaja del extremo del pepino y frótala sobre la superficie cortada con movimientos circulares. Verás aparecer un líquido blanco y espumoso a medida que se rompen las paredes celulares. Enjuaga con agua para eliminar la cucurbitacina y tus pepinos estarán menos amargos.
Increíble, ¿verdad? Hay otras maneras de reducir el amargor de los pepinos.
La forma más sencilla es pelarlas. Dado que la cucurbitacina se concentra en la piel, al retirarla también se elimina el compuesto.
Pero aquí está el truco: asegúrate de cortar primero los extremos para no arrastrar el amargor. También puedes espolvorear las rodajas con sal, dejarlas reposar unos minutos y enjuagarlas; esto puede ayudar a suavizar el sabor amargo. Así que, aunque no puedas saber si un pepino es amargo solo con mirarlo, ahora conoces algunas maneras de solucionarlo.
Recuerda probarlo primero y luego actuar en consecuencia. ¡Ese bocado fresco y refrescante está a solo un par de pasos!