Fried Chicken Breast
¡Mi pechuga de pollo frita está crujiente, jugosa y sencillamente irresistible!

- 3-4 pechugas de pollo medianas (sin piel ni hueso)
- ½ cucharadita de sal (ajustar al gusto)
- ½ cucharadita de pimienta blanca (ajustar al gusto)
- ½ cucharadita de salsa picante
- 1 cucharadita de condimento criollo
- 2 tazas de suero de leche (para marinar y cubrir)
- 2 tazas de harina de trigo
- ½ taza de maicena
- 1 cucharadita de levadura en polvo
- ½ cucharada de pimentón
- 1 cucharada de ajo en polvo
- 1 cucharada de cebolla en polvo
- 1 cucharada de caldo en polvo
- 1 cucharada de hierbas secas ((tomillo, orégano, perejil, etc.))
- ½ cucharadita de pimienta de cayena
- ½ cucharadita de pimienta blanca
- ½ cucharadita de sal (ajustar al gusto)
- Aceite (para freír)
- Con un mazo o el fondo de una cacerola, aplaste ligeramente el pollo entre dos trozos de film transparente hasta que tenga un grosor de aproximadamente un centímetro y medio, hasta que quede de tamaño uniforme. Si es demasiado grande, córtelo horizontalmente en dos filetes.
- Vierta el suero de leche en un tazón. Agregue sal, pimienta, salsa picante y condimento criollo. Mezcle bien.
- Coloca el pollo en un bol y vierte un poco de suero de leche sobre él. Cúbrelo con film transparente y déjalo marinar en la nevera durante al menos 4 horas (24 horas también funciona).
- En un bol grande, mezcla la harina, la maicena, el polvo para hornear, el pimentón, el ajo en polvo, la cebolla en polvo, el caldo en polvo, las hierbas, la pimienta de cayena, la pimienta blanca y la sal.
- Retire el pollo marinado del suero de leche. Luego, páselo por la mezcla de harina y sacuda el exceso de harina.
- Sumerge el pollo dos veces en el suero de leche restante (añade suero de leche fresco si es necesario), luego pásalo por la mezcla de harina y sacude el exceso. Deja reposar el pollo de 10 a 15 minutos mientras preparas el aceite. Esto ayudará a que el rebozado se adhiera mejor.
- Calienta el aceite en tu freidora o sartén de hierro fundido a 190 °C (375 °F). La temperatura bajará una vez que añadas el pollo.
- Coloca el pollo en el aceite caliente con cuidado y lentamente, usando unas pinzas. Hazlo por tandas para no sobrecargar la sartén.
- Fríe el pollo hasta que esté dorado, dándole la vuelta cada 5 minutos, dependiendo del tamaño de las piezas. El pollo estará listo cuando ya no esté rosado por dentro y sus jugos salgan transparentes, o cuando tu termómetro de lectura instantánea marque 75 °C (165 °F). Puedes comprobar si está listo pinchándolo con un tenedor.
- Escurra el pollo sobre papel absorbente y luego colóquelo sobre una rejilla metálica.
- Repita el procedimiento con los trozos de pollo restantes. Déjelos enfriar durante al menos 10 minutos antes de servir.
Un equilibrio perfecto entre un sabor increíble y una textura crujiente. Esta receta sencilla y versátil es fabulosa caliente, fría, en cualquier momento y lugar.
Siempre me ha encantado el pollo frito. De niña, me fascinaba ver a mi tía freír trozos de pollo hasta que quedaban dorados a la perfección, aunque ella usaba una receta bastante diferente. Después de mudarme a Estados Unidos, descubrí el pollo frito sureño y me enamoré de nuevo.
Aunque el pollo frito africano sigue teniendo un lugar especial en mi corazón, también disfruto de la comida casera tradicional del sur de Estados Unidos. Las pechugas de pollo fritas son deliciosas por sí solas, en un sándwich crujiente o sobre waffles. Así que relájate y disfruta preparando este manjar que no te puedes perder.
Ya sabes que el pollo frito debe ser bueno porque casi todos los países tienen su propia versión. Desde KFC en Estados Unidos hasta el pollo yassa en África y Chongqing en China, es un clásico mundial.
¿Por qué el pollo es una estrella internacional? Porque es más barato, más fácil de criar y tiene un sabor increíble. ¡Todos ganan!
Ingredientes
- Pechugas de pollo: Las pechugas de pollo sin hueso ni piel se fríen más rápido, pero puedes freír cualquier parte que desees. Las pechugas con hueso son más jugosas, pero tardan un poco más en cocinarse.
- En esta receta, el suero de leche cumple dos funciones: ablanda el pollo y proporciona una base a la que se adhiere el rebozado.
- Empanizado especiado: La harina, la maicena y diversos condimentos retienen la humedad y le dan un sabor irresistible. Además, el empanizado crujiente es mi parte favorita. 😉
- Aceite: Cualquier aceite de cocina neutro que resista altas temperaturas, como el de canola, el vegetal o el de cacahuete, servirá.
Cómo preparar pechugas de pollo fritas
Sigue estas sencillas instrucciones para aprender a preparar pechuga de pollo frita y servirla como plato principal.
Prepara el pollo
- Preparación del pollo: Con un mazo de carne o el fondo de una cacerola, aplaste ligeramente el pollo entre dos trozos de film transparente o papel encerado hasta que tenga un grosor uniforme de aproximadamente 1,2 cm. Si la pechuga es demasiado gruesa, córtela horizontalmente en dos filetes. (Foto 1)
- Cobertura: Vierta el suero de leche en un tazón. Agregue sal, pimienta, salsa picante y condimento criollo. Mezcle bien. (Fotos 2-3)
- Marinar: Coloca el pollo en otro recipiente y vierte un poco de suero de leche sobre él. Cubre con film transparente y refrigera entre 4 y 24 horas. (Foto 4)
- Rebozado: En un bol grande, bate la harina, la maicena, el polvo para hornear, el pimentón, el ajo en polvo, la cebolla en polvo, las hierbas, la pimienta de cayena, la pimienta blanca y la sal. (Foto 5)
- Rebozado: Retire el pollo marinado del suero de leche (deje que el exceso escurra de nuevo en el bol). Luego, reboce en la mezcla de harina y sacuda el exceso. (Fotos 6-8)
- Doble rebozado: Sumerja el pollo dos veces en el suero de leche restante (añada suero de leche fresco si es necesario), seguido de la mezcla de harina, sacudiendo el exceso. Deje reposar el pollo de 10 a 15 minutos mientras calienta el aceite para que el rebozado se adhiera mejor. (Fotos 5-6)
Fríelo
- Calienta el aceite en tu freidora o sartén de hierro fundido a 190 °C (375 °F). La temperatura bajará una vez que añadas el pollo.
- Freír: Con unas pinzas, coloque el pollo lentamente y con cuidado en el aceite caliente. Fríalo en tandas para no sobrecargar la sartén. Fría el pollo hasta que esté dorado, dándole la vuelta cada 5 minutos (el tiempo de cocción depende del tamaño de la pechuga). El pollo estará listo cuando ya no esté rosado por dentro y sus jugos salgan transparentes, o cuando su termómetro de lectura instantánea marque 75 °C (165 °F). También puede comprobarlo pinchando el pollo con un cuchillo o tenedor.
- Escurra el aceite del pollo sobre papel absorbente y luego colóquelo sobre una rejilla metálica.
- Repita el proceso con los trozos de pollo restantes.
- Reposo: Deja reposar el pollo durante al menos 10 minutos antes de servirlo.
Variaciones
- La combinación de harina y fécula de maíz produce los mejores resultados crujientes, pero puedes usar 100% fécula de maíz o una mezcla con harina sin gluten para una versión sin gluten.
- La pechuga de pollo cocinada en freidora de aire es fantástica. Suele tardar entre 15 y 20 minutos en la freidora de aire, dependiendo del tamaño. Solo hay que darle la vuelta a la mitad del tiempo.
Consejos y trucos
- Deja reposar el pollo después de rebozarlo en la mezcla de harina y suero de leche antes de freírlo. Esto permitirá que se forme una costra y alcance la temperatura ambiente, lo que ayudará a que se cocine de manera uniforme.
- Una sartén de hierro fundido ayuda a conseguir un pollo frito perfecto porque mantiene mejor la temperatura y se calienta de manera uniforme.
- En lugar de sumergir el pollo por completo en aceite, calienta solo el suficiente para que cubra tres cuartas partes del pollo. El peso del pollo hará que quede justo por encima de la superficie del aceite, creando una costra crujiente sin quemarse.
- No llenes demasiado la sartén con pollo, ya que esto bajará la temperatura del aceite y ralentizará la cocción (el pollo blando no es bueno). Cocínalo en pequeñas tandas.
- Asegúrate de no dejar el pollo frito sobre papel absorbente durante mucho tiempo, ya que podría reblandecerse y pegarse. En su lugar, escúrrelo sobre una rejilla colocada sobre una bandeja para hornear; así quedará crujiente y seco al mismo tiempo.
Instrucciones para preparar con anticipación
Puedes preparar esta receta con 3 o 4 días de antelación.
Para calentarlo, deja que el pollo alcance la temperatura ambiente y luego vuelve a freírlo, hornéalo a 177 °C (350 °F) durante 20 minutos o fríelo en freidora de aire a 190 °C (375 °F) durante 6 minutos por cada lado.
Instrucciones de servicio y almacenamiento
Deja enfriar el pollo frito durante unos 10 minutos antes de servirlo. Para conservarlo, refrigéralo en un recipiente hermético hasta por 4 días.
Para congelarlas, extienda las pechugas sobre una bandeja y colóquelas en el congelador. Una vez congeladas, transfiera las piezas a una bolsa con cierre hermético y consérvelas congeladas hasta por 4 meses.
Por favor, no deje el pollo sobre la encimera durante más de dos horas antes de guardarlo.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo tarda en freírse el pollo? El tiempo de cocción varía según el grosor de la carne y la temperatura del aceite, pero generalmente tarda entre 5 y 6 minutos por cada lado.
Cuando esté listo, la temperatura interna alcanzará los 74 °C (165 °F) según un termómetro para carne. ¿Cómo freír pechugas de pollo para que no queden secas? Marina las pechugas de pollo en suero de leche durante al menos 4 horas para ablandarlas.
Asegúrate de que la temperatura del aceite sea la correcta. Deja reposar el pollo sobre una rejilla antes de servirlo para que los jugos se redistribuyan y no se seque.
¿Cuál es la temperatura óptima para el aceite? Lo ideal es que esté entre 350 y 375 °F (176 y 190 °C).
Si el aceite no está lo suficientemente caliente, el pollo lo absorberá; si está demasiado caliente, se quemará por fuera y quedará crudo por dentro. ¿No tienes termómetro?
No hay problema; simplemente prueba el aceite sumergiendo una cuchara de madera. Si burbujea de forma constante, está listo para freír.
¿Se puede freír pollo congelado? No se recomienda freír pollo congelado, ya que puede resultar en una cocción desigual y que quede crudo por dentro.
Si no fuera por la salmonela…
¿Qué combina con la pechuga de pollo frita?
Disfruta de estas deliciosas pechugas de pollo fritas acompañadas de puré de patatas con ajo asado y ensalada de col.
Conviértelo en un delicioso sándwich de pollo o úsalo para cubrir waffles y disfrutar de un clásico del sur.