Pollo estofado al vino con duraznos
Elaborado con muslos de pollo crujientes y duraznos frescos, este plato único es una deliciosa versión veraniega de la tradición francesa del pollo estofado al vino. Los muslos de pollo se doran en la estufa hasta que queden crujientes antes de estofarlos en vino blanco en el horno con los duraznos.

Mientras se hornean, los duraznos se ablandan y se integran con el jugo del pollo, creando una salsa suculenta, dulce y salada. ¿Qué vino blanco elegir para estofar? Para esta receta (o para cualquier receta de pollo estofado con vino), casi siempre recomiendo usar un vino blanco seco y fresco.
Un vino blanco “seco” es cualquier vino blanco que no sea dulce. Y un vino blanco “fresco” es un vino con una acidez elevada.
Algunas de mis recomendaciones son:
- Sauvignon Blanc: este es mi vino blanco preferido para cocinar. Aporta una acidez excelente.
- Pinot Grigio: un vino blanco neutro, lo que facilita su uso en la cocina y lo hace muy versátil.
- Chardonnay sin crianza en barrica: este es ligeramente más intenso que los dos anteriores.
- Marsala seco: aporta deliciosas notas a nuez y crea una excelente caramelización.
- Vino espumoso seco: una opción ligera y refrescante. Ten en cuenta que las burbujas se disipan al cocinar, así que no notarás que se trata de un vino espumoso.
En cualquier caso, evite optar por vinos blancos dulces (por ejemplo, Riesling, Sauternes), ya que provocarán una caramelización excesiva y/o un dulzor excesivo en el plato final.
Esta receta ya se basa en los duraznos para proporcionar un delicioso dulzor natural. Además, evite los vinos blancos con cuerpo, ricos y/o con roble (es decir,
Chardonnay envejecido en roble), que tienden a desarrollar matices amargos al cocinarlos. Por último, no es necesario optar por una botella "barata", sino por una que aún sea bebible; créeme, notarás la diferencia.
¡Olvídate de los vinos para cocinar del supermercado! ¿Puedes sustituir los muslos de pollo?
Para este tipo de recetas estofadas al vino, prefiero los muslos de pollo con piel y hueso. Son muy sabrosos y quedan tan tiernos que se deshacen con el tenedor.
Sin embargo, sí, puedes sustituir los muslos de pollo por contramuslos o cuartos con piel si lo prefieres. Evita usar pechugas de pollo, ya que probablemente se endurecerán demasiado después de 30 minutos en el horno. Tanto si eliges muslos, contramuslos o cuartos, es fundamental dejar la piel al pollo para esta receta.
Primero, el pollo se cocinará en la sartén con la piel hacia abajo. La grasa de la piel se derretirá y se incorporará a la sartén, y se utilizará posteriormente para caramelizar las chalotas y el ajo, así como para preparar la base de la salsa.
Contribuirá enormemente a realzar los sabores de este plato. Puedes optar por retirar la piel más tarde, en tu plato, una vez servido el plato. Consejos de cocina:
- Recomiendo salar el pollo con antelación (de 2 a 3 horas antes) para que la sal penetre en la carne.
- Lo ideal es elegir duraznos de temporada. Sin embargo, no elija duraznos demasiado maduros o blandos, ya que se desharán al hornearlos. Lo mejor es elegir duraznos que aún estén firmes, para que se ablanden pero conserven su forma al hornearlos.
- Utilice una olla, sartén o cacerola que pueda usarse tanto en la estufa como en el horno.
¡Espero que disfrutes este pollo estofado con melocotones al vino tanto como yo! Es una receta sencilla pero impresionante, perfecta para el verano.
Puedes servirlo con arroz y una ensalada como acompañamiento.
- Quien: Method Step