Cupcakes de ricotta con ganache de chocolate blanco (estilo centro de mesa)
Este centro de mesa con cupcakes es un postre sencillo pero muy impresionante para lucir cuando recibes a amigos y familiares.

Unos esponjosos cupcakes de ricotta cubiertos con una ligera ganache de chocolate blanco batida se combinan en una hermosa presentación que realzará instantáneamente tu mesa. Todos podrán admirarla durante la comida y esperar con ilusión el dulce que les espera después. ¡Y así, te conviertes en un anfitrión legendario!
Este postre no solo es delicioso, sino que también es interactivo, llamativo y seguro que dará pie a conversaciones interesantes. Fácil de preparar y aún más fácil de disfrutar, es el toque final perfecto para cualquier reunión.
¡Disfrutar!
Para los cupcakes:
- 2 tazas de harina
- 1 cucharadita de levadura en polvo
- 1 cucharadita de bicarbonato de sodio
- ½ cucharadita de sal
- 1 taza de ricotta
- 1 taza de azúcar
- 2 huevos
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- Ralladura de 1 naranja
- 1/2 taza de aceite vegetal
- jugo de 1 limón
- 1/4 taza de leche
Para la ganache de chocolate blanco batida:
- 3 ½ tazas de chocolate blanco
- 1 taza de crema espesa
- 2 cucharadas de mantequilla ablandada
Para el ensamblaje:
- Una bandeja con una profundidad de aproximadamente 2 pulgadas.
- Una esponja firme o espuma floral (que se ajuste a la bandeja).
- palillos de dientes
- Unas ramitas con hojas (frescas o artificiales)
Para los cupcakes:
- Precalienta el horno a 180 °C / 356 °F y forra dos bandejas para cupcakes con capacillos de papel.
- En un bol mediano, tamice juntos la harina, el polvo para hornear, el bicarbonato de sodio y la sal.
- En un recipiente aparte, bate la ricotta, el azúcar, los huevos, la vainilla, la ralladura de naranja, el aceite, el zumo de limón y la leche hasta obtener una mezcla homogénea.
- Vierte los ingredientes líquidos sobre la mezcla seca y bate solo hasta que se combinen. No batas demasiado la masa, ya que esto puede hacer que los cupcakes queden densos y duros en lugar de ligeros y esponjosos.
- Utiliza una cuchara para helado para llenar cada molde de magdalenas de manera uniforme y hornea durante 18-20 minutos, o hasta que al insertar un palillo en el centro, este salga limpio.
- Transfiere las magdalenas a una rejilla y déjalas enfriar por completo antes de cubrirlas con glaseado.
Para la ganache de chocolate blanco:
- Añade el chocolate blanco, la nata para montar y la mantequilla ablandada a un bol resistente al calor.
- Derretir suavemente al baño maría, removiendo hasta obtener una mezcla homogénea.
- Cubre el recipiente con film transparente, presionándolo ligeramente sobre la superficie para que no se forme una capa, y refrigéralo durante al menos 2 horas, o hasta que esté completamente frío.
- Una vez fría, transfiera la ganache a una batidora de pie y bata a alta velocidad durante unos 5 minutos, hasta que se vuelva cremosa, esponjosa y forme picos suaves.
- Coloca la ganache en una manga pastelera con una boquilla de estrella mediana o grande y resérvala.
Asamblea:
- Coloca la esponja o la espuma floral en la bandeja.
- Coloca palillos de dientes por toda la superficie, dejando suficiente espacio entre ellos para los cupcakes. Sé creativo y crea tu propio diseño.
- Presiona suavemente cada magdalena fría sobre un palillo para que se mantenga de pie. Colócalas como prefieras. Esta es la parte divertida, la que más me gusta.
- A continuación, con una manga pastelera, aplica una generosa espiral de ganache sobre cada magdalena, comenzando por los bordes y terminando en el centro.
- Si quedan pequeños huecos entre los cupcakes, coloca algunas ramitas de hojas frescas o artificiales para darle a tu centro de mesa un aspecto frondoso y tupido.
- ¡Disfrutar!
- Quien: White Chocolate Ganache · Chocolate Cupcakes