Gachas de avena ricas en vitaminas con naranja sanguina y granada
Si buscas un desayuno (o merienda) sustancioso y ligero, estas gachas son una apuesta segura. Son ligeramente dulces, cremosas y el toque final marca la diferencia.
La granada aporta un sabor muy agradable y ligeramente ácido. Las semillas de chía le añaden un valor nutritivo.
Y la miel le da el toque final.
Es sencillo, rápido y colorido para ponerte de buen humor a primera hora de la mañana.
Para 1 tazón grande:
Gachas de avena básicas: 50 g de copos de avena, 25 cl de leche (de vaca o vegetal: la leche de almendras/avena funciona muy bien), 1 cucharadita rasa de azúcar glas.
Ingredientes adicionales: 1/4 de las ramas, 1 naranja sanguina, 1 cucharada de semillas de chía, 1 a 2 cucharaditas de miel.
Prepara las gachas: En una cacerola pequeña, vierte la avena y la leche. Calienta a fuego medio, removiendo constantemente. Cuando la mezcla espese (aproximadamente de 5 a 7 minutos), baja el fuego y deja reposar un minuto más hasta que adquiera una consistencia cremosa. Retira del fuego, añade una cucharadita de azúcar, mezcla y deja reposar de 1 a 2 minutos; seguirá espesando por sí sola.
Prepara la cobertura: Pela la naranja sanguina por completo (o simplemente córtala en cuartos) y recoge los gajos. Recoge las semillas de la granada.
Para prepararlo: Vierte las gachas en un bol. Añade naranja sanguina, granada, semillas de chía y un chorrito de miel. Sírvelo inmediatamente mientras aún esté caliente (el contraste entre caliente y frío es increíble).
