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Por Inés Alcubierre, la mesa de la Bodegahace 2 hEspaña7 min de lectura
Un pueblo escondido entre las montañas de La Rioja donde el queso reina supremo sobre el vino

Un pueblo escondido entre las montañas de La Rioja donde el queso reina supremo sobre el vino

En el corazón más verde de La Rioja, enclavado entre montañas cubiertas de hayas, se encuentra un pequeño pueblo que ha decidido romper con los estereotipos. Aquí, el protagonista no son las bodegas ni los interminables viñedos, sino un producto artesanal que madura lenta y silenciosamente.

Enclavado a orillas de un río de aguas frías y cristalinas, y con tres barrios históricos conectados por puentes y calles empedradas, este enclave de montaña ha hecho de la ganadería de montaña y de un queso con Denominación de Origen Protegida su sello distintivo más auténtico. Solo quienes se aventuran en estos valles descubren por qué, aquí, el queso ha eclipsado al vino.

Un valle en La Rioja donde el queso reina supremo sobre el vino.

En una región conocida mundialmente por sus vinos tintos y sus interminables viñedos, hay un rincón de La Rioja que insiste en seguir su propio camino. Rodeado de montañas, bosques y prados, este pequeño pueblo de montaña ha forjado su identidad en torno a un producto mucho más humilde, pero capaz de marcar la diferencia en cualquier mesa: el queso.

Los visitantes que llegan por carretera se sorprenden de inmediato por un paisaje que no se ajusta a la imagen clásica de La Rioja. En lugar de hileras de viñedos, hay laderas cubiertas de bosques de hayas y robles y pastos; en lugar de grandes establos, hay pequeñas queserías, casas de piedra y manantiales de agua fresca que recuerdan la importancia de la ganadería para la economía local. Basta con recorrer unos pocos kilómetros para comprender que esta es una Rioja diferente, más montañosa, más tranquila y más fresca.

Este escenario nos lleva a un municipio muy particular: Torrecilla en Cameros, en el corazón de la Sierra de Cameros y a orillas del río Iregua. Aquí, el nombre que resuena entre bares, tiendas y mercados no es el de una bodega, sino el de un producto lácteo con historia: Queso Camerano, la única variedad de Rioja protegida por Denominación de Origen Protegida y auténtico embajador gastronómico del municipio.

Torrecilla en Cameros, corazón verde de las montañas

Torrecilla en Cameros es la capital natural de la región de Cameros. Ubicada en el valle alto y medio del río Iregua, se encuentra a 700 metros de altitud, rodeada de montañas redondeadas y laderas boscosas. El pueblo se divide en tres aldeas —Barruelo, San Martín y El Campillo— que se extienden a ambos lados del río, una disposición algo inusual para los pueblos de montaña de esta zona.

El perfil urbano de la ciudad está definido por la Iglesia de San Martín, un templo gótico-renacentista que se alza sobre tejados de tejas rojas y casas de piedra. A sus pies, estrechas calles conservan fachadas adornadas con escudos de armas, balcones de madera y antiguas mansiones que evocan el pasado textil y ganadero de la ciudad. Durante siglos, la trashumancia y la industria textil dotaron a Torrecilla de un dinamismo económico que dejó su impronta en su arquitectura.

Paseos entre bosques de hayas, fuentes y miradores.

El entorno natural es uno de los principales atractivos de Torrecilla. Desde el pueblo, parten senderos que se adentran en bosques de hayas y robles, ideales para paseos familiares o excursiones más largas por la montaña. En otoño, el valle se tiñe de amarillos, naranjas y rojos, transformando el paisaje en una vibrante paleta de colores que contrasta notablemente con el gris de los acantilados rocosos.

Otro símbolo de la ciudad son sus fuentes y manantiales. La calidad del agua ha marcado la vida local y ha dado lugar a numerosos puntos de interés a lo largo de las rutas peatonales: fuentes de piedra en plazas y cruces de caminos, abrevaderos tradicionales y manantiales históricos en los alrededores. Pasear de fuente en fuente es también una forma de comprender la relación entre las montañas, el agua y el queso que se produce en la región.

Un centro urbano con historia y figuras ilustres.

Más allá de sus impresionantes paisajes, Torrecilla ostenta un notable patrimonio cultural. Antaño sede de la nobleza Camerano, conserva casas señoriales con escudos de armas que atestiguan su esplendor en los siglos XVII y XVIII. El puente sobre el río Iregua, las capillas dispersas por sus barrios y el trazado de sus calles recuerdan su papel como centro neurálgico de la región.

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A esto se suma la figura de Práxedes Mateo Sagasta, uno de los grandes políticos españoles del siglo XIX, nacido en Torrecilla. La localidad alberga actualmente el Espacio Sagasta, un centro de exposiciones dedicado a su vida y legado, que explica su trayectoria como ingeniero, periodista y presidente del Gobierno. Visitarlo aporta historia y contexto a una escapada que, a primera vista, podría parecer centrada únicamente en la naturaleza y la gastronomía.

El queso Camerano, el sabor que hizo famosa a la ciudad.

Si hay algo que explica por qué Torrecilla en Cameros es mucho más que un bonito pueblo de montaña, es el queso Camerano. Este queso tradicional de la sierra de La Rioja se elabora con leche de cabra y lleva siglos vinculado a los rebaños que pastaban en estas colinas. Su importancia es tal que, desde 2009, cuenta con la Denominación de Origen Protegida (DOP), que reconoce oficialmente su origen y método de producción.

La normativa para esta denominación de origen, establecida por legislación regional y nacional, define un queso que puede presentarse en cuatro estilos principales: fresco, joven, semicurado y curado, todos elaborados exclusivamente con leche de cabra de la zona. El Consejo Regulador supervisa tanto el origen de la leche como la maduración del producto para garantizar que lo que llega al consumidor conserve sus características tradicionales.

¿Cómo es el queso Camerano y por qué destaca?

El queso Camerano se reconoce fácilmente por su forma cilíndrica y las marcas trenzadas en su corteza. Históricamente, este patrón provenía de los moldes de mimbre utilizados para escurrir la cuajada; hoy en día, los moldes modernos reproducen esta textura para preservar la identidad visual del producto.

  • La fresca es jugosa, de textura suave y con un ligero sabor a leche, ideal para consumir en ensaladas, con aceite de oliva o con miel.
  • El queso tierno conserva cierta cremosidad, pero comienza a desarrollar aromas más intensos y una ligera nota ácida.
  • Este queso semicurado ofrece una pasta más firme y sabores complejos, con notas de frutos secos y hierba seca.
  • El proceso de curación concentra todo el carácter de la leche de cabra montesa, con un sabor profundo y persistente, perfecto para tablas de quesos y maridajes con vinos añejos.

En los últimos años, la DOP ha impulsado la recuperación de pequeñas explotaciones ganaderas y queserías vinculadas a la región de Cameros, fortaleciendo el vínculo entre el paisaje, el pastoreo y el producto final. En Torrecilla, esta historia se refleja en las historias de los productores, en las cartas de los restaurantes y en las pequeñas tiendas que exhiben con orgullo su selección de quesos locales.

Dónde probarlo y cómo organizar la visita

Quienes visitan Torrecilla en Cameros en busca de naturaleza suelen descubrir este queso casi por casualidad. La mejor manera de degustarlo es pedirlo en los bares y restaurantes del pueblo, donde se suele servir en porciones, en platos combinados o incorporado a recetas tradicionales: ensaladas tibias, huevos revueltos, salsas para carnes o simplemente acompañado de pan rústico y frutos secos.

En supermercados y tiendas locales, se pueden comprar quesos enteros o en porciones envasadas con distintos grados de maduración. Muchos establecimientos incluyen información sobre la Denominación de Origen Protegida (DOP) y cómo consumir cada tipo de queso: los quesos frescos y blandos se disfrutan mejor inmediatamente después de la compra, mientras que los quesos curados se conservan mejor durante el transporte y pueden tolerar unos días más de maduración sin problemas.

Una escapada perfecta: queso, río y montañas.

El atractivo de Torrecilla en Cameros va mucho más allá de su queso. El pueblo es un punto de partida ideal para explorar la Sierra de Cameros, visitar el cercano Parque Natural Sierra de Cebollera, recorrer senderos señalizados por el Valle de Iregua o conectar con otros pueblos de montaña como Villoslada, Ortigosa o El Rasillo.

Tras un día de senderismo, no hay nada mejor que regresar al centro del pueblo, cruzar el puente sobre el río, sentarse en una terraza y pedir una copa de vino de Rioja acompañada de una tabla de quesos Camerano. Es entonces, al combinar paisaje, historia y productos locales, cuando se comprende la frase que muchos repiten en la zona: en este pueblo enclavado entre valles, el queso es desde hace mucho más famoso que sus vinos.

Datos clave
  • Quién: Queso Camerano · Origen Protegida
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