Asahi Beverages cambia sus refrescos australianos a PET 100% reciclado
La infraestructura de reciclaje de botella a botella permite a las principales marcas de bebidas dejar de usar plástico virgen. AUSTRALIA – Asahi Beverages ha completado la transición de su gama de refrescos australianos a botellas fabricadas íntegramente con plástico reciclado, lo que supone una notable expansión del uso de PET reciclado en todo el sector de envases de bebidas del país.
Esta medida implica que aproximadamente 350 millones de botellas de refrescos Asahi producidas anualmente en Australia se fabricarán ahora con plástico reciclado en lugar de PET virgen. La transición abarca marcas como Schweppes, Solo y Pepsi Max, mientras que las botellas de agua Cool Ridge y Frantelle de Asahi, así como las de jarabes Cottee's, también se fabrican con plástico totalmente reciclado. Amanda Sellers, directora ejecutiva de Asahi Beverages Group, declaró a la prensa que este cambio brindará a los consumidores y minoristas mayor certeza sobre el origen del plástico utilizado en las botellas de la empresa.
«Rediseñar nuestras cadenas de suministro de esta manera nos ayuda a asegurar el suministro de botellas de plástico en el futuro y tiene sentido desde el punto de vista financiero», afirmó Sellers. Un factor clave en este cambio ha sido la inversión en la infraestructura australiana de reciclaje de PET. Asahi Beverages forma parte de Circular Plastics Australia, una empresa conjunta con Cleanaway Waste Management, Pact Group y Coca-Cola Europacific Partners.
Esta alianza ha establecido plantas de reciclaje de PET en Albury y Altona, aumentando la disponibilidad de plástico reciclado de producción nacional. Las instalaciones procesan botellas de PET usadas para convertirlas en material reciclado que puede reincorporarse a la fabricación de botellas, creando así un modelo de economía circular. Para los fabricantes de bebidas, el acceso a un suministro fiable de PET reciclado es cada vez más crucial, ya que las empresas buscan reducir su dependencia del plástico virgen y, al mismo tiempo, cumplir con sus objetivos de sostenibilidad en el envasado.
Los sistemas de depósito refuerzan la recaudación.
La expansión de los sistemas de depósito y devolución de envases en Australia también ha contribuido a aumentar la disponibilidad de botellas de PET usadas para su reciclaje. Asahi afirmó que la combinación de sistemas de depósito y devolución y la inversión en capacidad de reciclaje nacional ha ayudado a generar el suministro de materia prima necesario para fabricar localmente botellas de refrescos totalmente recicladas.
“Al reciclar botellas viejas para convertirlas en nuevas y repetir el proceso, los australianos contribuyen a crear una economía más circular en Australia”, explicó Sellers. Este enfoque también ilustra la importancia de vincular la recolección, el reciclaje y la fabricación de envases, en lugar de considerar el reciclaje como una actividad aislada.
