Bizcocho de trigo sarraceno y miel con aceite de sésamo tostado
¿Aceite de sésamo tostado en un bizcocho? Sí. Lo hice. Y no me arrepiento nada. Nuececero, húmedo y solo lo suficientemente dulce: este pan de trigo sarraceno y miel es tu nueva excusa favorita para hornear algo un poco inusual, pero muy correcto.
- 173 g de harina de uso general
- 33 g de harina de trigo sarraceno
- 1½ cucharadita de levadura en polvo
- ¾ cucharadita de sal
- 100 g de huevos (a temperatura ambiente, procedentes de 2 huevos grandes)
- 50 g de azúcar
- 170 g de miel
- 100 g de leche entera
- 89 g de aceite neutro (como el de aguacate o el de pepita de uva)
- 24 g de aceite de sésamo tostado
- semillas de sésamo blanco
- Precalienta el horno a 180 °C (350 °F) si es un horno convencional y a 165 °C (330 °F) si es un horno de convección. Engrasa ligeramente un molde para pan de 21,5 x 11,5 cm (8 1/2 x 4 1/2 pulgadas) y fórralo con papel de horno, dejando que los lados largos sobresalgan para facilitar su posterior extracción.
- En un bol, mezcla la harina de trigo común, la harina de trigo sarraceno, el polvo para hornear y la sal. Reserva.
- En otro recipiente, bate enérgicamente los huevos, el azúcar, la miel, la leche, el aceite y el aceite de sésamo tostado durante unos 40 segundos, hasta que se emulsionen. Este paso ayuda a integrar todos los ingredientes y le da al pastel una textura uniforme y húmeda.
- Vierta la mezcla líquida sobre los ingredientes secos y use una espátula de goma para mezclar suavemente hasta que se combinen.
- La masa puede parecer grumosa, pero mientras no haya grumos de harina seca, ya has terminado de mezclar. No mezcles demasiado.
- Vierta la masa en el molde preparado, alise la superficie y dé unos golpecitos firmes al molde sobre la encimera para eliminar las burbujas de aire.
- Espolvorea algunas semillas de sésamo blanco por encima
- Hornea durante 50-60 minutos. Empieza a comprobar a los 50 minutos. Al insertar un palillo en el centro, este debe salir limpio o con algunas migas pegajosas; no debe quedar masa húmeda. La superficie del pastel se agrietará un poco, lo cual es normal.
- Deja que el pastel se enfríe completamente en el molde. Luego, usa una espátula acodada para despegar los lados cortos sin forrar y levanta el pastel con cuidado.
- Si puedes resistir la tentación de cortarlo de inmediato, espera hasta el día siguiente para servirlo. El sabor se intensifica, la textura se vuelve suave y untuosa, y ese toque de sésamo tostado realmente destaca.
Toasted sesame oil in a cake?? Yes. I did it. And I regret nothing. Nutty, moist, and just sweet enough, this honey buckwheat loaf is your new favorite excuse to bake something a bit unusual, but very right.
I know what you’re thinking, toasted sesame oil? In a cake? Have I lost it? Maybe. But please don’t X out of the screen and hear or read me out. That little bottle I usually save for stir-fries and noodle bowls has officially made the leap to the sweet side, and WOW. I’m not saying it’s cake revolution-level stuff… but actually, yes, I am. This Toasted Sesame Oil and Honey Buckwheat Cake is nutty, fragrant, and not too sweet. It’s great to have with your coffee, your tea, or straight off the cooling rack at 11 p.m. (I won’t tell.) Best part? No fancy equipment. Just stir, pour, and bake. Let’s go weird (and delicious).
Why This Cake Works
Toasted sesame oil brings an unexpected layer of depth to baked goods, it’s bold, earthy, and slightly smoky, yet when balanced with honey and buckwheat, it mellows into something elegant. The buckwheat flour adds nuttiness and a soft rustic texture, while honey lends gentle sweetness and keeps the crumb tender and moist. This cake is ideal as a breakfast loaf, afternoon snacking cake, or something to enjoy with tea.
