Ben Murphy, jefe de cocina de Launceston Place, sobre su carrera en la hostelería
Ben Murphy, jefe de cocina de Launceston Place, repasa sus inicios, su formación en el Westminster Kingsway College y los consejos que da a quien quiere empezar.
No era muy buena estudiante, pero le encantaba la tecnología de los alimentos porque era una buena excusa para comer y hacer algo práctico. Todo empezó cuando la aceptaron en el curso de diplomatura de tres años del Westminster Kingsway College, que le ofreció una perspectiva diferente. Al principio, no tenía muy claro en qué consistía, pero sostener un cuchillo por primera vez y aprender los fundamentos de la cocina la llevó a descubrir su verdadera pasión.
Cocinar a diario es, en sus propias palabras, un pasatiempo, con la ventaja añadida de que le pagan por hacer lo que le apasiona. Pierre Koffmann ha sido, y sigue siendo, una pieza fundamental en su carrera: empezó a trabajar para él en Koffmann's, en The Berkeley, en cuanto terminó la universidad. Dice que ahora son como de la familia, y que Koffmann siempre está dispuesto a escuchar y a dar consejos. Lo ha guiado y encaminado por el buen camino, y sin él, no estaría donde está hoy.
Su principal objetivo es tener algún día su propio restaurante y, al mismo tiempo, inspirar a las nuevas generaciones demostrándoles que todo es posible si uno cree en sí mismo y trabaja duro. Vive el presente y, por ahora, cuenta con un gran equipo a su alrededor.
Su consejo para principiantes se resume en: escucha, concéntrate, comprométete y nunca te rindas. Ledbury es uno de sus restaurantes favoritos: siempre es bueno y nunca decepciona.
Entre las vacantes que más le interesan está la de Wonderland Restaurants: hay nombres importantes detrás del proyecto y es un concepto increíble, algo nunca visto en Londres. Fuera de la capital, Birmingham le parece muy interesante por lo que ve en las redes sociales. Es más pequeña, pero su oferta culinaria es muy prometedora.
Entre las estrellas emergentes, Murphy menciona a Mark, su segundo jefe de cocina: nunca ha conocido a nadie tan centrado y ambicioso, y cuando Murphy no está de servicio, todo funciona igual de bien que si estuviera presente.
