Mousse de flor de saúco con ruibarbo al horno
La ligera mousse de flor de saúco combina la dulzura floral con la delicada acidez del ruibarbo asado. La acedera fresca aporta toques vibrantes: un postre elegante con un equilibrio perfecto entre dulzura y frescura.
Ingredientes · Raciones 4
- 100 ml de jarabe de flor de saúco
- 1 envase grande (500 g) de yogur
- Etapa de 200 ml
- 150 g de Rhabarber
- algunas hojas de acedera
- 4 láminas de gelatina
- 200 g de azúcar
Método · 3 h
- Calienta el jarabe de flor de saúco. Remoja la gelatina en agua helada, escúrrela bien y disuélvela en el jarabe tibio. Incorpora la mezcla al yogur.
- Bate la nata hasta que esté firme e incorpórala gradualmente a la mezcla de yogur en tres partes. Vierte inmediatamente en moldes o vasos y deja cuajar. Luego, congela durante 2-3 horas (los moldes deben estar completamente congelados para que la mousse se desmolde fácilmente al final. Deja que se descongele antes de servir).
- Precalienta el horno a 180 grados Celsius. Pela el ruibarbo, córtalo en trozos a contrapelo y mézclalo con el azúcar. Una vez que el azúcar se haya disuelto (extrae la humedad del ruibarbo y se disuelve en él al mismo tiempo), coloca el ruibarbo en una fuente apta para horno y hornea a 180 grados Celsius durante 10 minutos.
- Coloca el ruibarbo junto a la mousse y decora con unas hojas de acedera, que aportan acidez y frescura al plato.
Para 4 personas
- 100 ml
yogur
- 200 ml
Escena
- 150 g
Rhabarber
Gelatina
- 200 g
