Kali Steak es un restaurante de carnes en Los Ángeles que merece su estrella Michelin
La perspectiva del chef Kevin Meehan cambió cuando se dio cuenta de que el menú degustación de inspiración californiana y centrado en productos frescos que había servido durante casi una década en su restaurante Kali de Melrose Avenue empezaba a resultar repetitivo.
El cambio operativo se formalizó en julio de 2025. El chef abandonó el menú degustación de inspiración californiana que había sido el sello distintivo de su restaurante en Melrose Avenue durante casi una década de servicio continuo, centrado en productos frescos. Kevin Meehan optó por el concepto de asador de mediados de siglo.
Anticipó que el formato de degustación finalmente había cansado a sus clientes habituales después de casi diez años. Lo reemplazó con chuletas a la parrilla y una amplia carta de martinis, diseñando el local a semejanza de la atemporalidad y la reputación de Musso & Frank. Los inspectores Michelin mantuvieron la estrella.
El comedor ahora reúne a los angelinos amantes de la carne bajo una iluminación intencionadamente tenue. Un bar bullicioso proyecta todos los partidos de los Dodgers en la pared mientras sirve martinis clásicos con un toque especial y un equilibrado cóctel Martínez de ginebra y vermut. El contraste con el barrio es deliberado.
La arquitectura culinaria refleja este giro preciso y calculado en la cocina. Un tartar de ternera sazonado con el sabor agridulce del yukhoe se sirve junto a una ensalada de tomate tradicional de los asadores, mientras que una tortita de vieiras frita añade eneldo vegetal a la salsa tártara. El plato de degustación de ajo negro y cebada solo sobrevive como un risotto de champiñones de treinta y cinco dólares, adornado con albahaca frita y aceite de hierbas.
El plato principal sigue siendo decididamente convencional y contundente. Un chuletón precortado y bien sellado cuesta noventa y nueve dólares, acompañado de un filete New York Strip de ochenta y cinco dólares y una patata asada con queso cheddar, beicon, crema agria y cebollino picado. Se sirven con salsa de ajo asado y salsa de ajo negro.
Esto representa un lento cambio tectónico en el ambiente. La presión de mantener una estrella Michelin mientras se busca atraer a un público ocasional se acumula invisiblemente bajo las tablas del suelo, como una falla geológica a punto de estallar. En un año, esta fricción le costará por completo su estatus de innovador, dejándolo solo como operador.
