Baked pasta with green peeling
Los mejores platos de invierno son los que se pueden comer con cuchara, idealmente en el sofá, acurrucado bajo una manta... Y eso es precisamente lo que son estas pastas al horno. Tienen una irresistible costra de queso horneada hasta obtener un bonito color dorado y una textura perfectamente cremosa.
Ingredientes · Raciones For 6 people
- 1 cucharada de mantequilla
- 350 g de macarrones
- 1 manojo de cebolletas
- 1 diente de ajo
- 400 g de espinacas
- 3 huevos
- 150 ml de nata para montar
- 200 ml de leche
- 100 g de parmesano
- 100 g de queso cheddar
- 100 g de queso gruyère
Método · 55 min
- Precalienta el horno a 190 °C. Engrasa con mantequilla un molde desmontable de 23 cm (o cualquier otro molde para hornear).
- Cueza la pasta en agua con sal y escúrrala antes de que esté al dente; se seguirá cocinando en el horno. Enjuáguela con agua fría y resérvela.
- Calienta la mantequilla en una sartén y sofríe lentamente las cebolletas hasta que estén blandas. Agrega el ajo, sofríe durante 2 minutos, incorpora las cáscaras (o espárragos o judías verdes), añade un poco de agua y deja que se ablanden.
- En un bol, bate los huevos, la nata y la leche, y añade la mitad del parmesano. Ralla gruesamente el cheddar y el gruyère y espolvoréalos por encima. Salpimienta al gusto. Incorpora la pasta y las almendras laminadas.
- Transfiere la mezcla a un molde para pasteles o una fuente para hornear, alísala, espolvorea con el queso parmesano restante y hornea durante 20-30 minutos. Sírvela caliente o déjala reposar media hora para que se endurezca. Receta y fotos tomadas de la revista Olive Magazine.
