Al Parico completa su nueva bodega con la primera vinificación en la propia finca
El proyecto está a punto de lanzar sus primeros vinos orgánicos de viñedo.
Lunes, 21 de septiembre de 2026
La finca ecológica Al Parico, en Menorca, ha finalizado la construcción de su nueva bodega y ha realizado allí su primera vinificación. De este modo, el proyecto da un paso importante en su desarrollo vitivinícola y se acerca al lanzamiento de sus primeros vinos al mercado.
La propiedad abarca aproximadamente 300 hectáreas y mantiene una actividad agrícola diversificada, estrechamente ligada al paisaje rural de la isla. En la finca se produce aceite de oliva ecológico y se crían ovejas y caballos menorquines. Además, desde hace varios años se está desarrollando un proyecto de viñedo que actualmente abarca 14 hectáreas.
Alexis Felisa sitúa la nueva bodega dentro de una línea de continuidad con la historia de la finca. La intención, afirma, no es iniciar un nuevo capítulo ajeno a lo que Al Parico ha sido durante siglos, sino más bien integrar el vino de forma coherente con una actividad vinculada a la agricultura, la herencia menorquina y el respeto por la tierra.
El nuevo edificio fue diseñado por STUDIO KO. Su inauguración permite a la finca producir vino en el mismo lugar donde se cultivan las uvas, algo que hasta ahora no había sido posible en Al Parico. Este cambio refuerza la integración entre viñedo y bodega y dota al proyecto de una estructura propia para la fase de vinificación.
El compromiso con la producción ecológica impregna toda la finca. No se limita al viñedo, sino que forma parte del modelo agrícola que guía las operaciones de Al Parico. Esta visión integral de la tierra, donde conviven el aceite de oliva, la ganadería y el vino, define el perfil de una propiedad que busca mantener la conexión entre la producción, el paisaje y el uso histórico del terreno.
En lo que respecta a la viticultura, Felisa plantea dos cuestiones fundamentales para esta nueva etapa. La primera es qué identidad puede tener un gran vino menorquín. La segunda implica definir el papel que deben desempeñar las variedades de uva locales y mediterráneas en esa identidad. Ambas ideas apuntan a un proyecto que no solo busca producir vino, sino también establecer una forma singular de interpretar la isla a través del viñedo.
Al Parico también se centra en promover el patrimonio vitivinícola de Menorca a nivel internacional. La bodega parte de la premisa de que la isla sigue siendo relativamente desconocida en este ámbito, y que esta menor visibilidad ofrece la oportunidad de desarrollar un vino único y distintivo. En este sentido, la primera vinificación en la nueva bodega no es un hecho aislado, sino que forma parte de un plan más amplio para forjar esta identidad.
La bodega ya está en funcionamiento antes de que los primeros vinos Al Parico lleguen al mercado. La finca se prepara para esta nueva etapa, con el objetivo de aplicar a la botella los mismos principios que guían el resto de su actividad agrícola: una producción arraigada en Menorca, basada en sus propios viñedos y en consonancia con las prácticas ecológicas de la propiedad.
