🔍
Ediciones ▾
EspañolEnglish
GuardadosBoletínSuscribirse
23 de septiembre de 2026Últimos artículos
THE IMPERIAL EPICUREAN GAZETTE
LA MESA DEL MUNDO, SERVIDA TODOS LOS DÍAS
Lo más leídoRecibe la carta
La Bodega
Por Inés Alcubierre, la mesa de la Bodegahace 8 hLíbano5 min de lectura
Un estudio pone a prueba dos modelos satelitales para el uso del agua en viñedos en el valle de Bekaa, en Líbano

Un estudio pone a prueba dos modelos satelitales para el uso del agua en viñedos en el valle de Bekaa, en Líbano

Los investigadores validaron las herramientas de observación de la Tierra con datos de Sentinel-2 para mejorar las decisiones de riego en regiones agrícolas áridas.

Martes, 22 de septiembre de 2026

Un estudio publicado en la revista Irrigation Science compara dos modelos de evapotranspiración elaborados a partir de datos de observación de la Tierra para medir el consumo de agua de los cultivos en zonas agrícolas áridas, un problema que se ha vuelto más urgente a medida que los agricultores se enfrentan a una menor disponibilidad de agua y a un mayor estrés térmico.

La investigación se centra en la precisión con la que las herramientas satelitales pueden estimar la evapotranspiración, la pérdida combinada de agua por evaporación del suelo y transpiración de las plantas. Esta medida se utiliza ampliamente para controlar la demanda hídrica de los cultivos, detectar el estrés hídrico en el campo y optimizar los programas de riego. En regiones áridas, pequeños errores en estas estimaciones pueden provocar desperdicio de agua o menores rendimientos y una peor calidad de los cultivos.

Según el resumen del estudio, la comparación se validó en un viñedo del valle de Bekaa, en Líbano, utilizando datos del satélite Sentinel-2. El valle de Bekaa es una de las principales zonas agrícolas del país y se dedica al cultivo de la vid en condiciones de sequía, lo que lo convierte en un lugar idóneo para probar herramientas que faciliten la toma de decisiones sobre el riego en zonas con escasez de agua.

El estudio analizó dos modelos que se basan en la teledetección en lugar de utilizar únicamente instrumentos terrestres. Esto es importante porque los sensores de campo pueden proporcionar lecturas locales precisas, pero su instalación en grandes áreas resulta costosa. Los datos satelitales pueden abarcar zonas mucho más extensas y actualizarse repetidamente durante la temporada de cultivo, lo que ofrece a los agricultores y gestores de recursos hídricos una visión más completa de cómo varían las condiciones dentro de un campo y entre diferentes explotaciones agrícolas.

Los investigadores llevan años intentando mejorar las estimaciones de evapotranspiración desde el espacio, ya que este método podría ayudar a pasar de calendarios de riego fijos a decisiones más específicas. En la práctica, el consumo de agua puede variar drásticamente incluso dentro de un mismo viñedo o huerto debido a las diferencias en el suelo, la cobertura vegetal, la pendiente y el vigor de las plantas. Un modelo que represente estas diferencias con mayor precisión puede ayudar a identificar dónde los cultivos sufren mayor estrés y dónde se puede reducir el riego.

El hecho de que el estudio se realice en un viñedo le confiere relevancia más allá de la agronomía general. Para los productores de vino, y potencialmente para otros sectores de bebidas que dependen de cultivos de regadío, una mejor cartografía del estrés hídrico podría facilitar decisiones más precisas sobre cuándo y dónde regar. Esto puede influir no solo en el ahorro de agua, sino también en el desarrollo de la uva y la uniformidad de la fruta, factores cruciales en la producción de vino. Enfoques similares de teledetección también podrían interesar a los productores de cebada, lúpulo, cultivos azucareros o fruta utilizada en cerveza, licores y otras bebidas, si bien el impacto dependería de cada cultivo y región.

El uso de Sentinel-2 es destacable porque esta misión satelital europea proporciona imágenes ópticas repetidas de alta resolución, ampliamente utilizadas en la agricultura. Estas imágenes permiten monitorear el estado de la vegetación a lo largo del tiempo. Al combinarse con modelos de evapotranspiración, ofrecen una forma de convertir las observaciones satelitales en estimaciones prácticas del consumo de agua de los cultivos, en lugar de simples imágenes de la cobertura vegetal.

Esta nueva comparación se suma a una tendencia más amplia en la ciencia agrícola para evaluar no solo la eficacia de los modelos satelitales, sino también su desempeño en condiciones de campo específicas. Las regiones áridas presentan un caso particularmente exigente. Las altas temperaturas, las escasas precipitaciones y la elevada evaporación pueden amplificar los efectos de las suposiciones del modelo. Los viñedos añaden una capa adicional de complejidad, ya que las hileras, el suelo expuesto y la estructura del dosel dificultan la captura de los patrones de pérdida de agua en comparación con cultivos más uniformes.

El artículo destaca la validación en campo como una parte importante del trabajo. En la teledetección agrícola, la validación es fundamental, ya que los resultados de los modelos pueden parecer convincentes en los mapas, pero aun así no reflejar las condiciones clave sobre el terreno. Comparar las estimaciones basadas en satélites con las observaciones de un viñedo real ayuda a determinar si el método es lo suficientemente robusto para su uso en la explotación agrícola o si resulta útil principalmente para la investigación.

El estudio se publica en un momento en que muchos productores se ven presionados a producir más con menos agua. En varias regiones vitivinícolas y otras zonas de secano, el riego ya no se considera solo una herramienta para aumentar el rendimiento, sino también un problema de gestión de riesgos vinculado a la variabilidad climática, los niveles de los embalses y la creciente competencia por el agua. Las herramientas que permiten detectar el estrés hídrico con precisión podrían ayudar a distribuir los recursos limitados de manera más eficiente, especialmente en cultivos perennes donde la salud de las plantas a largo plazo está en juego.

Aun así, los investigadores en este campo suelen señalar que el rendimiento en una ubicación no se traduce automáticamente a todas las regiones. Los tipos de suelo, las prácticas agrícolas, los patrones climáticos y la estructura de los cultivos pueden influir en el desempeño de un modelo. Un viñedo en el valle de Bekaa puede servir como un buen caso de estudio, pero su adopción generalizada requeriría verificaciones en otras condiciones y estaciones.

Según el resumen disponible, el estudio aporta una comparación directa de dos métodos de observación de la Tierra en un entorno agrícola árido real, prestando especial atención a las condiciones del viñedo y a la evaluación del estrés hídrico. Este tipo de evaluación comparativa es importante para los agricultores, asesores y planificadores de riego que necesitan elegir entre diferentes herramientas, en lugar de simplemente saber que el monitoreo satelital es posible.

Ante la creciente presión sobre la gestión del agua en la agricultura, estudios como este ayudan a definir qué métodos de teledetección son lo suficientemente precisos como para pasar del ámbito académico a la toma de decisiones cotidianas en las explotaciones agrícolas. En sectores vinculados a cultivos de alto valor, como la vid, este cambio podría adquirir mayor importancia a medida que los productores intentan proteger la calidad y, al mismo tiempo, utilizar el agua con mayor cuidado.

COBERTURA RELACIONADAMÁS

Los World Beer Awards nombran a las mejores cervezas del planeta

¿Cuál es la mejor cerveza para preparar queso con cerveza casero?

Cómo saber si un bar de cerveza merece la pena

La cerveza es el ingrediente burbujeante que tu chili está pidiendo a gritos

Cosechando el crecimiento con cerveza y sidra