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Por Inés Alcubierre, la mesa de la Bodegahace 3 díasCanadá4 min de lectura
El queso Cabrales se subastó por 37.500 euros, convirtiéndose así en el queso más caro del mundo

El queso Cabrales se subastó por 37.500 euros, convirtiéndose así en el queso más caro del mundo

La sidrería de Couzapín acogió la presentación a los medios de comunicación del queso más caro del mundo: un Cabrales que alcanzó los 37.500 euros en subasta.

Ahora es oficialmente el queso más valioso del mundo. Procede de Asturias, ganó la subasta celebrada en Arenas de Cabrales, y fue necesaria la alianza de cuatro restaurantes —tres de Madrid y uno de Gijón— para reunir el precio que alcanzó.

Nueve meses de maduración

Se trata de un queso de poco más de dos kilos, elaborado por Encarnación Bada, en la Quesería Ángel Díaz Herrero, en Tielve, que ha madurado durante nueve meses en la cueva Los Mazos, situada en los Picos de Europa, a una altitud de 1.430 metros.

Su precio de 37.500 euros ha permitido a este queso batir un récord mundial. Ya se puede degustar en La Montera Picona de Ramón, en Gijón, y en Carlos Tartiere/Couzapín, La Cuenca y Lo de Viole, los tres establecimientos de la capital española que ofrecen las mejores y más variadas especialidades de la gastronomía asturiana.

Los directores de estos cuatro templos de la alta cocina asturiana proclamaron la consolidación de esta unión gastronómica entre Asturias y Madrid en torno a uno de los productos más emblemáticos de la gastronomía asturiana.

La presentación de esta excepcional pieza a periodistas e influyentes gastronómicos, celebrada en la sidrería Couzapín, nos permitió descubrir las cualidades del queso ganador, así como sus posibilidades dentro de la cocina tradicional y contemporánea.

Promocionar a Cabrales

Más allá de la impresionante suma alcanzada en la subasta, todos los representantes de los establecimientos coincidieron en el verdadero propósito de esta iniciativa: promover el queso Cabrales y reconocer el esfuerzo de las personas que hacen posible cada pieza. Detrás de este producto se encuentran pastores que recorren las montañas, ganaderos que cuidan de sus animales día tras día y productores que mantienen vivo el saber hacer transmitido de generación en generación. Por lo tanto, realzar el valor del Cabrales también significa apoyar a quienes han elegido permanecer en su tierra natal, generando actividad y oportunidades en las zonas rurales y contribuyendo a que los pueblos de los Picos de Europa sigan prosperando. El impacto logrado por este queso nos permite centrar la atención en aquellas familias que, con su trabajo diario, preservan el paisaje, la cultura y la identidad gastronómica de Asturias.

Presentación oficial

Croquetas de Cabrales con compota de manzana; escalopes de Cabrales en formato bocado, cachopines de Cabrales y un vasito de morcilla con espuma de Cabrales, manzana tostada con canela, piñones y mermelada de piparras, fueron los platos que degustaron los veinte invitados al evento, que fue presentado y organizado por Nacho Sandoval, coordinador general de la Fundación Queso Cabrales.

Por supuesto, un gaitero amenizó la degustación. José Luis Álvarez Almeida, presidente de la Asociación Española de Hostelería, también estuvo presente, destacando el papel de Madrid como escaparate de la excelencia quesera asturiana y señalando "la capacidad del sector de la hostelería para unir regiones, crear alianzas y llevar un producto excepcional más allá de su lugar de origen".

La tradición de esta subasta, y especialmente la participación de los establecimientos madrileños, está ligada de alguna manera a la antigua costumbre de subastar el Campanu, el primer salmón de la temporada, capturado en uno de los ríos asturianos en cuanto se abre la temporada de pesca. El pionero en pagar varios miles de euros por este primer ejemplar para disfrutarlo en su restaurante madrileño con sus mejores clientes y numerosos amigos fue Nicolás Parrondo, de Luarca, fallecido este año. Él contribuyó a que la exquisita gastronomía asturiana se convirtiera en sinónimo de calidad y cantidad para madrileños, visitantes y residentes de otras partes del país.

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