La riqueza de un destino «imposible de embotellar» en la Ribera del Duero
El consorcio Ruta del Vino Ribera del Duero impulsa una campaña para consolidar la región como referente del enoturismo en España, donde ocupa la tercera posición.
La comarca de la Ribera del Duero abarca 92 municipios repartidos entre Burgos, Segovia, Soria y Valladolid, y más de 300 bodegas participan en la iniciativa. La campaña ofrece visitas a bodegas emblemáticas, muchas de ellas subterráneas, donde se explican los procesos de elaboración del vino y se degustan vinos que reflejan el terruño.
Además de la viticultura, se ofrecen talleres de cocina con ingredientes frescos de temporada y actividades que combinan el vino con tratamientos de belleza en spas, baños termales y alojamientos únicos.
Las rutas permiten explorar la arquitectura histórica de la zona, desde castillos medievales hasta iglesias románicas. La región cuenta con 70 sitios declarados de interés cultural.
La naturaleza también forma parte de la oferta, con picnics en el campo, vuelos en globo aerostático sobre los viñedos y paseos a pie o en bicicleta por senderos y fincas.
La campaña «Imposible de embotellar» forma parte del Plan de Sostenibilidad Turística del Destino, enmarcado en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, financiado por la Unión Europea a través de NextGenerationEU. Su objetivo es que los visitantes descubran la región más allá de las catas de vino.
